Un comando fuertemente armado con arsenal de guerra, a cara tapada y vestidos con camperas policiales entró en la madrugada de ayer en el Club Artesano de Nueva Helvecia atacando a unos pocos jugadores que se quedaron haciendo sobremesa tras la práctica del club. Buscaban "la timba clandestina" pero terminaron llevándose unos pesos de la caja del bar.
Los 11.124 pobladores de Nueva Helvecia volvieron a conmocionarse ayer cuando se conoció que en la madrugada un comando fuertemente armado entró en un club deportivo.
Eran como las dos de la madrugada de ayer. En Nueva Helvecia ya todos dormían salvo dos jugadores y el masajista del club, de 72 años, que se habían quedado de sobremesa luego de la práctica del equipo que milita en la primera división de la liga de fútbol de la ciudad. El cantinero levantaba sillas sobre la mesa y mientras miraba el reloj se aprontaba a hacer la caja antes de cerrar el club. "Era un día de práctica común y corriente hasta que el cantinero y los jugadores vieron cómo ocho tipos patearon la puerta del frente y entraron con armas gritando que venían a buscar la plata de la timba", contó ayer a LA REPUBLICA el presidente del club Artesano de Nueva Helvecia, Néstor Begle.
"El tema es que en el club no hay timba de ningún tipo, así que tenían mal el dato", explicó. "Cuando comprendieron el error apuntaron al cantinero a dos jugadores y al masajista, los golpearon, los llevaron hasta la cocina y los ataron. Siempre preguntaban dónde estaba la timba. Como no encontraron nada se llevaron la plata de la caja, los bolsos y los celulares de los jugadores" contó.
Luego que se fueron y los agredidos se animaron a desatarse llamaron a la Policía. "Se hizo un corte de ruta pero hasta ahora no se sabe nada". Fuentes de LA REPUBLICA dijeron que en la tarde de ayer había cuatro demorados que estaban siendo interrogados "pero llevaron a todos a Colonia Valdense para hacer los interrogatorios" dijeron.
Mientras tanto, la Policía investiga por qué esta banda que copó ayer en modalidad de comando el Club Deportivo Artesano venían buscando una timba clandestina y de dónde tenían el dato. Calzando capuchas negras, armas de grueso calibre y camperas que decía "Policía" en sus espaldas, los malhechores entraron al club dispuestos a todo. Aparentemente la banda tenía información sobre una reunión semanal que se hace entre un grupo de gente muy adinerada de la ciudad en la que se apuesta "mucho dinero" a las cartas. "Se hacen pozos de muchos miles de pesos. Se apuestan fortunas cada vez que se juntan", dijo una fuente consultada por este medio. "Pensaron que era allí pero le erraron de club, se ve que no conocen el pueblo" dijo uno de los pobladores consultados.
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