El recluso que fue trasladado al hospital local donde se constató su muerte había ingresado el jueves a la cárcel, junto a su esposa y otro hombre, todos relacionados con el mismo hecho de abuso sexual de la menor.
El otro hombre también recibió golpes y fue trasladado al nosocomio local para su atención, al igual que la madre de la menor.
El diario local El Avisador, de Tacuarembó, había noticiado el hecho en su página web. El homicidio tomó inmediata trascendencia pública.
Tras lo sucedido, se constituyó en la cárcel el juez, el fiscal Letrado con la actuaria, el Comando de Jefatura y los directores de Investigaciones y de Seguridad, junto con la Policía Técnica.
De las primeras actuaciones surge que Coitiño había recibido una golpiza propinada por otros encausados dentro del Pabellón 2 donde de alojaba y luego llevado al baño dónde fue encontrado.
En sintonía con la sucedido, en el pabellón del sector femenino, fue agredida por otra interna la madre procesada.
La policía tacuaremboense continúa las investigaciones para esclarecer los hechos y determinar la responsabilidad de los partícipes. Ayer fueron conducidos ante juzgado no menos de 32 reclusos sospechados de haber participado o de tener información de quienes serían los autores de las tres golpizas, una de ellas fatal. Hombres y mujeres son recluidos en el mismo establecimiento, y pueden verse en el patio a través del un alambrado que los separa. El centro de reclusión está instalado en pleno centro de la capital departamental y tiene capacidad para noventa presos pero tiene su capacidad colmada con más de 200. La agresión resultó ser una acción coordinada entre los atacantes que actuaron en cada uno de los sectores en los que los presos están separados por su sexo.
El pasado jueves, el Juez Letrado de 1er. Turno de Tacuarembó decretó el procesamiento con prisión de tres personas, entre ellas la madre y el padre de una niña de 10 años, quién resultó ser la víctima de los delitos imputados a estas personas por atentado violento al pudor.
La madre, de iniciales MMCS, de 51 años, fue condenada por "un delito continuado de atentado violento al pudor (comisión por omisión)", un hombre de iniciales COS, de 69 años, también fue procesado por "un delito continuado de atentado violento al pudor" y el padre de la niña, de iniciales JGC, de 43 años, por "omisión de los deberes inherentes a la patria potestad". Las actuaciones policiales fueron realizadas por el Centro de Atención a la Familia de la Jefatura de Policía de Tacuarembó, a partir de una denuncia de que en una vivienda ubicada en el Barrio Torres, una niña de 10 años era víctima de abusos sexuales.
De la investigación llevada a cabo por la repartición policial, se pudo comprobar que el hombre de 69 años, concurría al domicilio de la niña y con el consentimiento de su madre, la sacaba a pasear y a realizar compras, aprovechando esas circunstancias para cometer los actos que dieron lugar a su procesamiento, y que en reiteradas oportunidades efectuara en la propia vivienda de la familia, estando presente su madre.
Al ser interrogado, el hombre de 69 años confesó los hechos denunciados, expresando que en ningún momento mantuvo relaciones con la niña, hecho que también fue descartado por las pericias y exámenes realizados en la investigación. Además agregó que, en varias oportunidades le realizó regalos a la madre de la niña. El juez actuante dispuso que la niña permaneciera en dependencias del INAU, en tanto que las personas procesadas fueron alojadas en la Cárcel Departamental.
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