Una finca de campo ubicada a la altura del kilómetro 83 de la Ruta 9, en la zona de Solís Grande (cercanías del límite departamental entre Maldonado y Canelones), fue copada en el entorno de la hora 20.30 del lunes por tres individuos vestidos de negro y encapuchados.
Buscaban dinero producto de la venta de un campo que habría realizado el dueño de casa, pero se llevaron una camioneta, muy poco dinero y otros efectos de la casa.
Los dueños de casa, un hombre de 63 años y su esposa de 60, fueron sorprendidos en el entorno de la hora 20.30 del lunes, por un fuerte golpe en la puerta posterior de la casa, por donde irrumpieron los copadores que rápidamente los redujeron y los maniataron.
Exigían a viva voz la entrega de todo el dinero que tuvieran, mientras literalmente destrozaban todo el amoblamiento del lugar.
Les dijeron que se quedaran tranquilos que no les pasaría nada, y luego llevaron al dueño de casa al galpón de donde se llevaron una camioneta VW Sabeiro de color rojo, matriculada en Solís.
En el vehículo, cargaron un calefón de 30 litros, una motosierra, algunas alhajas y otros efectos, además de la billetera del dueño de casa conteniendo US$ 400 y unos $ 3.000, todo el efectivo que tenían en ese momento.
La camioneta fue vista cruzar el peaje ubicado unos kilómetros antes de Capilla de Cella, ya en el departamento de Canelones, pero no pasó por el de Soca, lo cual indica que los delincuentes tomaron por Ruta 8 en dirección a Solís de Mataojo u otras zonas de Canelones.
El vehículo fue reconocido por una joven que trabaja en el mencionado puesto y que es amiga de una de las dos hijas del matrimonio que también trabaja allí.
Los tres individuos, que actuaron con extrema violencia a pesar de no haber agredido a sus víctimas y no haber esgrimido ningún tipo de arma, podrían estar en conocimiento de que el matrimonio de jubilados rurales, había vendido hace algún tiempo una porción de campo.
La investigación del hecho está a cargo de efectivos de la Seccional 5ª de Maldonado, con asiento en balneario Solís. Se trabaja con la certeza de que la banda se trasladó de La Paz, Las Piedras u otra localidad canaria, pero probablemente con datos aportados por algún lugareño sobre el dinero que el matrimonio podía tener en su pequeña casa, de solamente dos dormitorios, un living comedor, cocina y baño.
Hombres de negro. Irrumpen, reducen y maniatan a matrimonio de jubilados rurales.
Decomisan calzados y ropas en casa de familia Funcionarios que integran equipos móviles del Departamento de Vigilancia Aduanera realizaron una investigación en la que pudieron determinar que en una finca de la ciudad de Bella Unión se estaba realizando acopio de mercadería ingresada al país en infracción aduanera.
Solicitaron la correspondiente autorización judicial a los efectos de ingresar a una casa de familia donde se acopiaba la mercadería de contrabando para su posterior distribución.
Una vez franqueado legalmente el ingreso a los funcionarios aduaneros, estos pudieron constatar que, en el interior del recinto había 1.764 pares de calzados, 1.394 prendas de vestir y decenas de cosméticos de origen argentino, brasileño y paraguayo.
El responsable de la mercadería no presentó ninguna documentación que justificara el ingreso legal al país de ese cargamento, por lo que se procedió al decomiso de la mercadería, la que quedó a disposición de la Sede Judicial.
A partir de ese procedimiento se obtuvo información mediante la cual se individualizaron otros lugares, en la misma ciudad de Bella Unión, en los que no se halló mercadería, pero que son sometidos a vigilancia por funcionarios de la Administración de Aduana local, ante la certeza de que también se habrían utilizado como depósitos de contrabando.
En base a la misma investigación, se obtuvo además información útil a los efectos de establecer los mecanismos de distribución y comercialización ilegal de la mercadería en otros puntos del país, lo cual permite proseguir las investigaciones a otras dependencias de la Dirección Nacional de Aduanas.
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