Lo insólito es que estos delincuentes fueron muy considerados con el cajero y no lo rompieron a golpes. Solamente forzaron con mucho cuidado la tapa de seguridad del cofre de los depósitos fuera de hora, tomaron el dinero y colocaron la tapa en su sitio, de tal forma que nadie se dio cuenta del robo hasta que llegó el camión blindado para reponer el dinero.
El hábil saqueo ocurrió en la madrugada del domingo pasado en el cajero automático que funciona en 18 de Julio y Minas.
Según la Policía, los autores actuaron con gran precisión, conocedores de su "oficio", puesto que ingresaron al cajero utilizando la correspondiente tarjeta que ejecuta el "ábrete sésamo" sin el menor quejido. Una vez en el interior, los ladrones utilizaron una barreta o algún elemento de precisión para destrabar la tapa de seguridad del cofre donde se hacen los depósitos fuera de hora. De allí retiraron varios sobres conteniendo los depósitos, cuya suma fue estimada en unos 25.000 dólares. Pero antes de retirarse, colocaron nuevamente la tapa del cofre en su lugar y con tenue golpe la ajustaron. Los otros clientes que llegaron después para retirar dinero, no notaron la anomalía y todo transcurrió tranquilamente. Cerca del mediodía llegó el camión blindado para reponer el dinero y al ingresar los funcionarios notaron que el depósito fuera de hora había sido saqueado, por lo que de inmediato radicaron la denuncia en la Seccional 2ª y el Departamento de Hurtos y Rapiñas de la Dirección de Investigaciones.
En la escena del audaz robo trabajó un equipo especializado de la Dirección Nacional de Policía Técnica, en busca de indicios que permitan lograr la identificación de alguno de los visitantes, tarea que resulta muy complicada porque es incesante el flujo de las personas que concurren a diario a ese cajero. Según indicó un jerarca de la Técnica, seguramente van a encontrar muchas huellas de las personas que retiran dinero puesto que la gente honesta no usa guantes para estos menesteres.
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