Una mujer fue detenida por la Policía de Nueva Palmira y luego encarcelada como autora de cartas anónimas en las que amenazó de muerte y reclamó dinero a un comerciante, un conocido y próspero comerciante palmirense, muy querido por su actividad comercial y su vinculación con el deporte.
"Te vamos a matar si no entregás la plata", decía el anónimo que le dejaron el viernes por debajo de la puerta a Nelson Hernández, un comerciante de Nueva Palmira que leyó con estupor la carta escrita con tiza, que le dejaron por debajo de la puerta.
Hernández estaba el viernes en su casa. Alguien golpeó con fuerza y deslizó un sobre por debajo de la puerta. Adentro, una carta anónima lo amenazaba de muerte si no dejaba 20 mil pesos a la vuelta de la esquina de su comercio.
"Te va a pasar lo mismo que a Sapia", decía la misiva en referencia al remisero de Nueva Palmira ultimado el mes pasado, y cuyo crimen aún permanece impune. "Te podrás imaginar el susto que tuve, porque enseguida me di cuenta de que no era una broma", contó Hernández a LA REPUBLICA.
El comerciante dio aviso a la Policía. Los hombres al mando del comisario William Rodríguez buscaron identificar a posibles enemigos del comerciante.
El domingo de mañana se desarrollaría un nuevo capítulo de esta historia. En la puerta de la casa de Hernández apareció una caja de cartón del Maestro Cubano con un sobre dentro de un fondo de camelias.
Simulando un féretro, la caja contenía una nueva carta que lo intimaba a dejar 20 mil pesos en un lugar sobre la rambla en la medianoche del lunes.
"Ahí sí que no pude dormir más", contó Hernández a LA REPUBLICA.
El contexto de la sociedad palmirense no deja lugar a la tranquilidad. La Policía investiga una serie de delitos. El homicidio del remisero, un caso aún fresco en la memoria colectiva, hizo que la amenaza cayera como bomba en el seno familiar.
"Realmente esta carta alteró mis nervios, porque no sólo me amenazaba de muerte sino que contenía insultos e improperios contra mi familia", señaló.
Su esposa anotó un detalle que a la postre resultó fundamental para los investigadores. "Ella conoce de plantas y me dijo que esas camelias no son comunes en Palmira, así que salió a recorrer y encontró una planta en el frente de una casa y avisó a la Policía" que detuvo a la mujer ahora presa, relató el hombre.
La Policía profundizó la investigación y comenzó a sospechar de una mujer que vivía en esa vivienda con las plantas de camelias al frente. Hurgando un poco más, la Policía supo que la mujer, en pareja con un integrante del Cuerpo de Bomberos local, tenía apremios económicos.
"La Policía le puso una trampa: dejó una caja vacía en el lugar indicado y encontró a la mujer el domingo a la medianoche cerca del lugar donde yo supuestamente iba a dejar el dinero", explicó.
Luego de un breve interrogatorio, la mujer confesó la autoría de las cartas amenazantes, y admitió que se le ocurrió amenazar a uno de los comerciantes más prósperos del pueblo, apremiada por sus deudas económicas.
Pensó que el hombre se asustaría y dejaría la suma señalada.
La intervención policial fue clave para detener a NTCA de 32 años que resultó procesada con prisión por violencia y amenazas.
Al ser enjuiciada, la mujer sufrió una descompensación. Fue asistida en el hospital local antes de ser remitida a la cárcel departamental de Piedra de los Indios.
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