El presidente del Comité organizador de este Congreso, el médico uruguayo Gerardo Bossano, señaló que durante el evento que se realizará en el hotel Radisson Victoria Plaza de Montevideo, habrá "una puesta al día en temas de vanguardia en esterilidad, anticoncepción, salud reproductiva, climaterio, genética, ética y legal". La esterilidad masculina es uno de los temas centrales del Congreso y en ese marco, el médico argentino Santiago Brugo Olmedo presentará el jueves 21 a las 14 horas, una novedosa técnica consistente en medir los niveles de la inhibina B, una hormona fabricada por ciertas células que se encuentran dentro de los testículos, y cuya presencia permite detectar la existencia de espermatozoides. Según una investigación del Centro de Estudios en Ginecología y Reproducción (CEGyR) de Buenos Aires que dirige Brugo Olmedo, cuando el paciente presenta niveles normales de esta hormona en la sangre, tiene un 83,3% de posibilidades de tener espermatozoides y, en consecuencia, de estar en condiciones de lograr embarazar a su pareja.
"Este nuevo método beneficia a los varones que no pueden tener hijos por la sencilla razón de que no tienen espermatozoides en el eyaculado, en particular a los que tienen la forma no obstructiva de la azoospermia, es decir, ausencia de espermatozoides en el semen", precisó el andrólogo.Las estadísticas científicas revelan que el 20% de los casos de infertilidad masculina se debe a esta ausencia de espermatozoides en el eyaculado, en tanto el 80% de los pacientes azoospérmicos presenta la modalidad no obstructiva.
A partir de la verificación de la existencia de espermatozoides, los varones aparentemente infértiles son sometidos a una biopsia testicular para luego realizar un ICSI (inyección de un espermatozoide dentro de un óvulo) y así lograr el embarazo.
Hasta hace pocos meses, la técnica utilizada para detectar los espermatozoides era el análisis de otra hormona denominada FSH, pero los resultados no eran confiables. A partir de ello, el equipo médico que encabeza Brugo Olmedo comenzó a analizar la inhibina B, cuya incidencia salió a la luz en un estudio realizado en Europa a principios de este año. Luego de estudiar a 72 hombres con azoospermia no osbtructiva, 15 con azoospermia obstructiva y 10 que no tenían problemas de fertilidad, los especialistas en reproducción comprobaron que efectivamente mediante este estudio no invasivo de la inhibina B podía determinarse con mayores márgenes de seguridad la existencia de espermatozoides.El objetivo de esta técnica, más allá de los aspectos estrictamente científicos, es avanzar rápidamente en un diagnóstico certero, tomando en cuenta la ansiedad lógica de aquellos hombres con problemas de fertilidad y evitar biopsias innecesarias en los casos en que la ausencia de espermatozoides es evidente, al tiempo que alentar el tratamiento en caso contrario. *
Comentarios (beta!)