Sin embargo, Uruguay logró su objetivo de regionalizar el tema debido a que la conferencia de prensa ofrecida por los cancilleres del bloque al término de la reunión extraordinaria se centró en el diferendo por las plantas de celulosa.
Las diferencias entre Uruguay y Argentina causaron momentos de alta tensión en la reunión de cancilleres y ministros de Economía del Mercosur, que fue convocada en forma extraordinaria a pedido del gobierno de Tabaré Vázquez y que se efectuó ayer en Brasilia. En estas discusiones, que se reseñan como "acaloradas", el conflicto por las plantas de celulosa fue solo uno de los puntos de divergencia entre los representantes de ambos países, ya que el planteo uruguayo para que se flexibilicen las normas comerciales con terceros también fue motivo de objeciones, así como el decreto que aplica aranceles a productos provenientes de algunas provincias argentinas fue objeto de críticas. Los planteos de Uruguay solo obtuvieron repercusión mediática, que era uno de los objetivos previstos como posible; en tanto que los argentinos quedaron en un segundo plano sin lograr que el resto de los socios considerara que el gobierno uruguayo era merecedor de sanciones. En ese entorno, el canciller Reinaldo Gargano pidió a su colega argentino, Jorge Taiana, "adoptar decisiones" para acabar con cortes de ruta, destacando que por las vías bloqueadas transita el 60% de las mercaderías que salen y entran por tierra a Uruguay. "Esto comporta una violación del Tratado de Asunción. El gobierno de Argentina tiene no la obligación de reprimir, sino de evitar que (los cortes) se produzcan. Deseo que adopte decisiones para evitar que eso ocurra", dijo Gargano antes de remarcar que "este diferendo lo que ha hecho es enturbiar las problemáticas que tenemos en el Mercosur".
Más tarde, en conferencia de prensa, Taiana reiteró que la posición de Buenos Aires es "desalentar" los cortes, pero no a través de la represión sino la "persuasión".
El canciller argentino también enfatizó que Uruguay practica "una violación reiterada" del Estatuto del Río Uruguay, y acusó a nuestro país de violar reglas del Mercosur con la medida por la que aplica aranceles a productos de provincias argentinas con regímenes de promoción fiscal.
Según el anfitrión, el canciller brasileño, Celso Amorim, el tema de las "papeleras" no "contaminó" la discusión, sino la conferencia de prensa en la que "el 70% de las preguntas" versaron sobre el conflicto. Ante los periodistas, el ministro Danilo Astori también se refirió a los piquetes ambientalistas para ratificar la disconformidad de Uruguay con el estado del Mercosur. "¿Cómo puede funcionar bien un bloque aduanero donde un socio bloquea a otro? Esperamos que el gobierno argentino haga cumplir la ley. Ya hubo casos donde reprimió bloqueos de carreteras", dijo Astori.
Astori fue el responsable de reclamar "flexibilidad" a los socios regionales para que Uruguay tenga "la posibilidad de realizar un número limitado de acuerdos bilaterales fuera de la región, incluso de libre comercio".
Esto fue cuestionado por el secretario de Relaciones Económicas Internacionales de Argentina, Alfredo Chiaradía, que calificó el pedido como "extremo y dañino para el Mercosur", debido a que esta especie de "waiver" le daría a Uruguay vía libre para un TLC con Estados Unidos.
Al respecto el canciller brasileño dijo que una de las razones por las que se habla de la firma de TLC es la dificultad que tienen las economías menores del bloque para encontrar los beneficios del ser socios del Mercosur. Por ello para disminuir las quejas presentadas por Uruguay y Paraguay en cuanto a las asimetrías, Brasil propuso flexibilizar normas de origen para la importación de productos de estos países, lo que les permitiría incorporar más insumos importados a su producción sin herir reglas del Mercosur que imponen límites a ese contenido para la libre circulación de las mercaderías en la unión aduanera. *
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