Así comienza el último capítulo del libro "La caída" de Walter Pernas, que relata la noche en que fueron encarcelados el ex presidente de facto Juan María Bordaberry y el ex canciller Juan Carlos Blanco como acusados de ser coautores de los homicidios de Rosario Barredo, William Whitelaw, Héctor Gutiérrez Ruiz y Zelmar Michelini.
Walter Pernas, periodista especializado en información judicial, se ha dedicado a los temas relacionados con la violación de los derechos humanos en la dictadura cívicomilitar. En este libro narra la historia del procesamiento de Bordaberry y Blanco. Vale aclarar que la publicación se terminó de imprimir antes del procesamiento a Bordaberry por otros 10 delitos de homicidio del miércoles pasado.
El libro retoma los hechos ocurridos desde 1973 en relación a las actividades de las víctimas y el seguimiento de las mismas realizado por autoridades argentinas en coordinación con las uruguayas. Pernas reconstruye particularmente lo acontecido en mayo de 1976, cuando los 4 uruguayos fueron secuestrados y asesinados en Buenos Aires. Lo que puede ser leído como una novela está sustentado en testimonios y documentos aportados por el expediente de la causa, pedidos por la fiscal Mirtha Guianze al momento de presentada la denuncia en el año 2002.
En ese contexto el libro describe los interrogatorios realizados al dictador y al ex canciller, recuperando las opiniones de los acusados sobre la lucha antisubversiva que llevaban adelante las Fuerzas Armadas, los proyectos de país que defendían y los asesinatos en cuestión. Sobre esto último, Juan María Bordaberry declaró: "Aunque no tuve nada que ver con la decisión, no puedo decir que me haya parecido mal. Me podría ahorrar decir esto, pero lo digo: no me pareció mal porque evidentemente le estaba haciendo daño al país (refiriéndose a Zelmar Michelini)". Ambos niegan tener algún tipo de conocimiento sobre los asesinatos y se desvinculan de su participación en cuanto a la cancelación de los pasaportes de Michelini y Gutiérrez Ruiz.
El libro también incluye un apartado sobre la operación mediática que ejerció el hijo del dictador, Pedro Bordaberry, quien expuso en el programa Zona Urbana, de Canal 10, fragmentos de conversaciones mantenidas con Rafael Michelini (hijo de Zelmar Michelini) y con el secretario de la Presidencia doctor Gonzalo Fernández, que fueron grabadas sin conocimiento de los dos últimos, y de donde Bordaberry concluye que su padre no fue quien mandó matar a las víctimas. Estos hechos se dieron unos días antes de conocer el fallo del juez Roberto Timbal.
Pernas concluye: "Bordaberry y Blanco no son ejecutores directos del crimen, no apretaron el gatillo, y es improbable que hayan dado la orden específica de matar a los legisladores y a los dirigentes tupamaros, pero integraban un aparato de poder dictadura cívicomilitar que fue determinante para la comisión de los hechos". *
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