MADRID, AFP
"Hasta donde yo conozco, lo desmiento absolutamente", afirmó en Madrid García Sabrido, jefe de cirugía del hospital público Gregorio Marañón, dependiente del gobierno regional de la comunidad de Madrid que gobierna el PP, al ser interrogado en rueda de prensa si el mandatario cubano padece cáncer.
Fidel Castro "no tiene ninguna enfermedad maligna, sino un proceso benigno con una serie de complicaciones", sostuvo García Sabrido que viajó el pasado jueves a la capital cubana en un avión fletado por el gobierno de la isla.
Castro, de 80 años de edad, está "en un proceso de recuperación lento, pero progresivo" tras la "gravísima intervención" a la que fue sometido a finales de julio pasado tras sufrir una aguda crisis intestinal.
"Es lo esperado en un paciente que ha tenido una operación grave y urgente", dijo el médico español, reconocido experto en "problemas digestivos", que descartó que el mandatario cubano tenga que volver a pasar por el quirófano.
El galeno no dio mayores detalles sobre la dolencia de Castro escudándose en la confidencialidad médico-paciente y rechazó eventuales críticas por atender al que muchos consideran un dictador, en especial desde el PP.
"Soy médico y me debo a mi profesión, Fidel Castro es un paciente excepcional, pero al fin y al cabo es un paciente", dijo, precisando que viajó a Cuba el pasado jueves a título "exclusivamente personal" y que era la primera vez que acudía a examinar a Castro.
García Sabrido se mostró admirado por la "actividad intelectual excelente y fantástica" del mandatario cubano que está deseoso de volver a la actividad, aunque los médicos le recomiendan "prudencia".
"Lo que ocurra en el futuro será una competencia personal de él. Si tiene una recuperación completa y es capaz, pues será su decisión", dijo cuando fue interrogado sobre la vuelta de Castro al gobierno.
García Sabrido indicó que probablemente volverá a la isla "en unos meses".
El viaje del jefe de cirugía del hospital Gregorio Marañón puso en una posición incómoda al principal partido de la oposición. En las últimas horas varios de sus responsables hicieron declaraciones contradicto-
rias sobre el viaje del médico español.
La presidenta regional de Madrid, Esperanza Aguirre, del PP, lamentó que Cuba pidiera ayuda a la sanidad madrileña para atender a Castro.
"Mi valoración, como no puede ser otra, es lamentar que estas ayudas se pidan cuando se trata del dictador", afirmó Aguirre antes de indicar que las medicinas enviadas por la sanidad madrileña a Cuba "desde el mes de junio" son "ayuda humanitaria".
El lunes, su consejero (ministro regional) de Sanidad, Manuel Lamela, confirmó el viaje de García Sabrido a Cuba y afirmó que Madrid "viene enviando medicamentos, a instancias del gobierno de Cuba" destinados a Castro.
"Cuando un gobierno solicita ayuda o colaboración, las administraciones sanitarias los prestan", añadía Lamela.
Fidel Castro, de 80 años, fue sometido en julio pasado a una complicada cirugía intestinal. Su última aparición pública fue el 26 de julio.
Gustavo de Arístegui, reconocido portavoz del PP en Asuntos Exteriores, justificó paradójicamente el envío del especialista de la sanidad madrileña a Cuba al entender que "dictadores y criminales tienen derechos humanos".
Ambos aprovecharon para criticar el "tan cacareado" sistema sanitario cubano.
"La dictadura cubana ha blasonado de tener un servicio sanitario extraordinario (...) pero cuando el primero de los cubanos (...) está enfermo, hay que pedir ayuda humanitaria a la comunidad de Madrid", se ufanó Aguirre. *
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