Responsabilidad" fue el término que más se escuchó ayer en Cardal, departamento de Florida. Allí conviven casas de baja altura, hermosa flores en la calle y un singular verde, casi primaveral, que se contrapone al frío otoñal de mayo. La zona es esencialmente tambera, con grandes extensiones de campo que la rodean, explicó a LA REPUBLICA el senador comunista Eduardo Lorier, oriundo de Florida.
Como todo "pueblo chico", donde viven algo más de mil habitantes, el hecho de recibir a tantos periodistas y jerarcas públicos --incluido el propio Presidente de la República-- no es cuestión de todos los días. Tal vez por eso la palabra "responsabilidad" fue pronunciada tantas veces por los niños y maestros de la escuela pública número 24, y por el resto de los pobladores.
"Los niños y nosotros estuvimos arreglando la escuela en estos días previos", dijo una de las maestras que lidiaba con la fila de los más pequeños que no se terminaba de ordenar. "Estamos muy emocionados", confesó una de las pobladoras a un jerarca educativo presente. Esa emoción, los aprontes y tantos niños sonrientes tenían un porqué. Aquel pequeño pueblo de calles verdes y gente siempre amable iba a pasar a la historia. Por primera vez, los niños de las escuelas públicas contarán con una computadora personal para utilizar, tanto en el aula como en el hogar. El plan de Conectividad de Informática Básica para el Aprendizaje en Línea (Ceibal) dotará de un ordenador a cada escolar y sus maestros.
Marcelo Galain, director de la escuela pública número 24 de Cardal, dijo que es "una gran responsabilidad llevar adelante este proyecto". Cardal y su escuela pasaron a ser testigos de una de las apuestas más grandes de nuestro país en materia educativa. El plan Ceibal ya está instalado, y el camino a la universalización de la informática planteado por el gobierno ya se inició. Esta administración se propuso llegar a que en 2009 la totalidad de los niños de nuestro país posea una computadora personal. Rosario Chiarla y Hanía Villanueva, dos de las maestras de la escuela número 24 que amablemente recibían a todos los visitantes en el enorme patio delantero del centro de estudios, expresaron su "emoción" por aquel acto. Contaron a LA REPUBLICA que durante la administración presidencial de Luis Alberto Lacalle, éste "hizo una breve visita a la escuela", pero subrayaron que ahora "todo es diferente". Contar con la presencia del actual Presidente de la República tenía otra sensación para los pobladores de Cardal, ya que esta visita sería el centro de las miradas de todo un país. "Nunca vi a un Presidente", dijo entusiasmado Pablo (9), que junto a un compañero se escondía de la cámara de uno de los canales televisivos presentes que intentaba filmarlos. Cuando fueron consultados sobre la experiencia de utilizar Internet, algunos de los niños contestaron "yo voy al 'ciber'", mientras respondían a coro: "Va a ser fácil usar las nuevas".
Luego de los discursos protocolares de los jerarcas educativos y del Laboratorio Tecnológico del Uruguay (LATU), tres pequeños niños pasaron al frente para recibir de forma simbólica las computadoras personales de manos del propio presidente, Tabaré Vázquez.
Maximiliano Britos, Rocío Martínez y Micaela Rodríguez fueron quienes tuvieron el privilegio de tomar con sus pequeñas manos los aparatos electrónicos verdes y blancos. Allí, y después de recibir las computadoras, Maximiliano Rodríguez, con tono serio y respetuoso, se incorporó frente al micrófono y expresó: "Déjeme decirle algo, señor Presidente". Inmediatamente después dio las gracias porque su escuela fuera elegida para iniciar el Plan Ceibal.
El acto comenzó alrededor de la hora 10.00, cuando arribó el primer mandatario. Antes de entrar a la escuela, el presidente Vázquez dijo a la prensa que sería "un momento emotivo", y que el gobierno seguiría "avanzando al respecto". Lo esperaban cerca de 30 militares que le dieron la bienvenida, interpretando con la banda del Ejército fragmentos del Himno Nacional.
Inmediatamente después, Vázquez se acercó a tres pequeños niños de primer año, sentados con sus impecables túnicas blancas en diminutas sillas. Les preguntó sus nombres y éstos, tímidamente, le respondieron. A continuación, el coro escolar interpretó el Himno patrio, dirigido por la profesora de canto del centro escolar. Una vez concluido el acto, los niños de cuarto año fueron los primeros en recibir sus computadoras.
Yamila (11), Nicolás (11) y Flavia (13) dijeron que recibir las máquinas los llenaba de "mucha alegría y orgullo". El primer alumno que recibió la computadora fue Diego Rodríguez. El ministro Brovetto se la entregó, junto a una etiqueta con su nombre y su casilla de correo nueva. Ni bien la recibió, sus compañeros le brindaron un fuerte aplauso, mientras gritaban: "Bien, Diego".
El niño, con una sonrisa en su cara, la computadora en sus manos y un poco de timidez, volvió a su asiento, mientras era testigo de un hecho histórico. *
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