El jerarca comenzó su alocución planteando los problemas a los que debió enfrentarse el nuevo gobierno y en particular el BPS al asumir. Entre otras cosas dijo que el gobierno se encontró en 2005 con una tasa de desempleo del 13%, un 48% de la población sin cobertura de seguridad social, un 32% de la población bajo la línea de pobreza, con salarios cuyas pérdidas alcanzaban el 30%, un 50% de pobreza entre los desocupados, un endeudamiento externo del 110% con referencia al Producto Bruto Interno y un financiamiento regresivo de la seguridad social, siendo un 52% dependiente de rentas generales.
Murro señaló que hasta el momento las políticas sociales de nuestro país han sido financiadas por una estructura tributaria basada en los impuestos al consumo, lo que significa que los sectores más pobres soportan sobre sus ingresos un 50% de la carga tributaria, y dijo que en este sentido Uruguay posee una de las peores estructuras tributarias del mundo. "Es por esto que el Estado estará iniciando en cinco días una reforma tributaria que se basa en los impuestos a la renta, al igual que las estructuras tributarias de la mayor parte de los países desarrollados. Esto significa que pagarán más los que tienen más", dijo. En la segunda parte del discurso, que fue la más extensa, Murro se refirió al resto de las grandes reformas que se propuso este gobierno. Habló de la reforma laboral y de la importancia de la negociación colectiva, del Plan de Emergencia, haciendo hincapié en que termina a fines de este año tal como fue previsto, del Plan de Equidad el cual no tendrá fin porque "es parte de las reformas estructurales del país", del diálogo por la seguridad social, de la reforma del Estado que llevará adelante la OPP y de las prioridades que se establecieron para el gasto público: la educación, la salud, la seguridad interna y la infraestructura. Murro resaltó que el BPS interviene en cada una de estas reformas de una forma u otra y en el caso de la reforma tributaria dijo que "hubiera sido fácil para el Banco decir que no (a participar de la reforma), pero nos metimos por convicción. El Directorio del BPS entendió que tenía que estar para que la reforma se desarrollara más efectivamente". Además de detallar los contenidos de la reforma, Murro la elogió diciendo que va a generar que "el 20% de los pobres que hoy pagan se transformen en el 80% que pague menos según sus ingresos" y haciendo hincapié en el "cruce de información que va a facilitar, lo que redunda en un mayor conocimiento de la realidad y más herramientas para combatir al fraude y a la corrupción". Finalmente, el jerarca señaló los avances en estos más de dos años de gobierno en el BPS. Destacó, entre otros adelantos, la caída de la asistencia financiera, el aumento de las pasividades, el crecimiento de las erogaciones del BPS en relación al PBI, la disminuciónde la pobreza en unas 300 mil personas y la evolución en la cantidad de cotizantes y de empresas, lo que trajo consigo una importante disminución de la evasión. Murro señaló asimismo como un aspecto positivo del BPS su capacidad de integrar a personas de distintos partidos políticos. "En el BPS no hay palos en la rueda pero tampoco le hemos preguntado a nadie a quién votó para darle el cargo de responsabilidad que profesionalmente se merecía", dijo. Culminó diciendo que "en este período de gobierno el sistema de seguridad social seguirá siendo el actual por razones técnicas, políticas y financieras, pero del mismo modo decimos que es imprescindible hacerle cambios, como la flexibilización para el acceso a las pasividades...". *
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