En Hungría, una ola de calor vivida en la semana pasada dejó un saldo de 500 personas muertas, informó la agencia AFP.
En Haití, debido a las inundaciones, al menos cuatro personas murieron y decenas de hogares han sido destruidos. El balance primario efectuado por las autoridades haitianas establece que al menos 300 familias han sido afectadas y unas 70 casas fueron destruidas. Los servicios meteorológicos de la región estiman que los destrozos aumentarán porque las lluvias continuarán.
En Indonesia, el agua también ha provocado destrozos. Alrededor de 58 personas fallecieron debido a las inundaciones y desplazamientos de tierra producidos en la isla. El fenómeno climatológico también causó una considerable cantidad de accidentes, 5.000 personas tuvieron que abandonar sus hogares y ciudades enteras quedaron incomunicadas.
En Europa, los ciudadanos de Oxford, Gran Bretaña, viven las inundaciones más graves en seis décadas, que hasta el momento dejaron cientos de miles de casas de la zona oeste del país sin agua potable o electricidad. Algunas ciudades inglesas se transformaron en islas y la gente debió ser evacuada por medio de helicópteros militares y embarcaciones. El comité del gobierno británico examina la situación, ya que algunos ríos superaron los niveles alcanzados durante las peores inundaciones registradas hasta el momento, en 1947. Los servicios meteorológicos pronostican que el Reino Unido será azotado por más lluvias durante la semana, en particular mañana. Las zonas más afectadas por las inundaciones, que empezaron el viernes pasado, han sido hasta ahora Worcestershire, Warwickshire, Herefordshire, Gloucestershire, Lincolnshire, Oxfordshire y Berkshire, en el oeste y norte del país.
Los efectos del calentamiento global también se hicieron sentir en el sureste de Europa. Las temperaturas superiores a los 40º han dejado 30 personas muertas en Rumania y ha causado incendios en Macedonia y Serbia.
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