Oro y documentos que los nazis querían trasladar a Sudamérica, submarinos, contraseñas, burdeles en España: los servicios secretos británicos desclasifican las aventuras de un espía argentino que trabajaba como agente para Alemania durante la Segunda Guerra Mundial.
El caso de Ernesto Hoppe, que parece salido de las páginas de una novela de espionaje, forma parte de la decena de expedientes que los servicios de Inteligencia británicos MI5 entregaron recientemente a los Archivos Nacionales, que los saca a la luz hoy martes por primera vez.
Según el documento KV2/2636, Hoppe fue reclutado por el servicio de espionaje alemán y trabajó para los nazis en una misión secreta que consistía en trasladar dinero y documentos de altos dignatarios del III Reich a Argentina.
"Espionaje, robos, submarinos, citas clandestinas, transmisores sin hilos, códigos secretos, autos rápidos, esposas embarazadas, burdeles en España, fugas de hospitales: todo eso salió a luz durante la investigación oficial sobre la vida de este hombre", afirma el autor del informe de su interrogatorio.
Según ese documento hasta ahora secreto, Ernest August Paul Hoppe nació en Brand, Alemania, el 7 de julio de 1891, y emigró a los 16 años a Argentina, donde obtuvo la naturalización en 1918. Tenía un garaje y una autoescuela en la calle Bulnes, en Buenos Aires.
En un viaje a Alemania, alrededor de 1940, Hoppe fue contactado por los nazis para que trabajara con ellos en labores de Inteligencia, revela el expediente que se puede leer desde hoy martes en los Archivos Nacionales británicos en Kew Gardens, al oeste de Londres.
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