E l miércoles pasado publicamos la foto suya, con Bethel, votando en las elecciones de hace tres años. Por primera vez, sin Seregni.¿Qué sintieron?
Lilí: "A mí me dio mucha tristeza. Por tan poco tiempo no pudo vivir la felicidad de ver cristalizado algo por lo que tanto luchó".
Bethel: "Yo lo que siempre digo es que papá murió absolutamente convencido de que se ganaba y que ganábamos de primera".
-Ese año la campaña electoral del Frente estaba muy fría. Parecía muy claro que, por descarte, se podía ganar, pero como que no había ambiente de lucha, alegría. Esa misma pena, esa misma tristeza que nos embargó a todos por la muerte del general, como que nos sacudió y a partir de ahí el Frente despertó. ¿Lo sienten así?
Lilí y Bethel: "Absolutamente"
Lilí: "Fue así. El se fue muy tranquilo, muy seguro. Incluso pudo realizar algunas conversaciones que fueron decisivas y que a él lo serenaron".
-Se refiere a la conversación con Tabaré y Astori, que si bien no estaban distanciados, a partir de ahí sellaron un accionar en común que ha sido fundamental.
Lilí: "Los últimos días Seregni ya no podía respirar. Pero cuando venían Tabaré y Astori se quedaba tan contento, tan tranquilo, como diciendo ¡qué suerte!
Les decía: ' Juntos, juntos, los dos. Sigan juntos". Casi un ruego".
Bethel: "Y también les dio una orden : 'Tabaré, vos el jefe político. Danilo, vos el jefe económico. Pero la economía supeditada a la política y no al revés'".
Lilí: "Sí, así fue. Ese fue un concepto fundamental".
Bethel: "El hacía dos meses que estaba convaleciente, aquí adentro. No quisimos internarlo. Algunas personas venían, pero no muchas. Queríamos lo más bajo perfil posible. Pero llegó la elección interna, el 27 de junio, y a pesar de que estaba muy flaquito, apenas podía caminar, él quería ir. Vino la doctora y le dijo: 'General, no es conveniente que usted vaya...'. ' Yo voy a ir igual'. Y fueron pasando los días y quedó claro que él iba a ir. No importaba cómo ni que lo vieran así. Era un mensaje que él quería dar. Si en esas condiciones iba igual, ¡cómo no iban a ir los demás! Yo creo que fue bárbaro que fuera".
Lilí: "Y además estuvo totalmente lúcido hasta la noche anterior. El murió al día siguiente, a la diez de la mañana. La noche anterior, debía estar loco de dolor, miró televisión, tomó un whisky conmigo y me dijo: 'Chiquita, siempre tan prolija que estás, ¿por qué no vas mañana de mañana a la peluquería?'. Me mandó a la peluquería y yo, que no sabía lo que tenía Seregni -no sabía de la gravedad, era ella la única que sabía-, voy a la peluquería y cuando vengo para acá...¿Te das cuenta? Hasta tuvo esa cosa, que yo no estuviera acá en el último momento...
Lilí : "Ella les va a hablar de las elecciones, del entusiasmo, de todo eso que está muy bien. Yo les quiero hablar del 19 de junio. De la pena y de la desazón que tengo. Ese día sentí que se venía abajo un esfuerzo de 30 años. Porque ese llamado del Presidente para que fueran a la Plaza era una invocación para que nunca más hubiera un gobierno de facto y para que el pueblo uruguayo volviera a encontrarse otra vez. Me parece que recogía todo el sufrimiento de tantos compañeros y sus familias. En ese mismo instante, el magisterio por un lado, el PIT-CNT por otro, los familiares de los desaparecidos y el 26 de Marzo, por su lado, hicieron otra manifestación. Para mí fue como una ruptura del Frente. Desde entonces tengo una desolación que no les puedo explicar.
Porque si ha habido un gobierno amplio, que le ha dado oportunidad a todos los pedidos, que ha escuchado todos los reclamos, es este gobierno. Porque, yo pienso, todas estas obras que están a medio camino, estas reformas que se están implementando, en medio de esta desunión que reina en este momento, ¿estamos trabajando para el Frente o para nuestros enemigos? Yo nunca vi un gobierno tan acosado. Tengo 93 años casi. Desde los 17 siempre me ha interesado la política y siempre se habló de política en casa. Y ese día fue tanta la desolación que me vino. ¿Esto es unidad? ¿Para eso se luchó tantos y tantos años?
Y yo estoy muy preocupada porque veo a mucha gente arrinconando al gobierno de una manera increíble. Porque se piden cosas que nunca se pidieron en los 20 años de democracia anterior. Y se pide ¡ya, ahora, enseguida! Por favor. ¿Cuánto hace que venimos padeciendo necesidades? ¿Y ahora porque es el gobierno del Frente queremos todo de un día para el otro, sin importarnos las necesidades de los demás? Incluso sectores gremiales que siempre estuvieron mejor, tampoco están conformes. ¿Cómo se puede ser tan egoísta?".
Lilí: "Es que recién estamos en la mitad del camino. No podemos terminarlo tampoco en este período. Por eso yo quiero la reelección. Ojalá se arrepienta Tabaré para que pueda seguir siendo el Presidente que es. Alguien con una capacidad muy especial para conducir".
Bethel: "Yo coincido en muchas cosas con mamá. Me siento profundamente dolorida también. Por todos los que no llegaron a esta etapa tan querida por todos. Y al mismo tiempo dolorida por la inconciencia política que veo en alguna gente, que parecen no valorar lo que tanto costó conseguir. Escuchar que hay gremios que quieren que los reactualicen al 2000... Otra cosa que no puedo entender es a compañeros frenteamplistas protestar por el IRPF. Los jubilados, por ejemplo, la enorme mayoría gana muy mal. Y esa enorme mayoría no paga ni un peso de IRPF, como debe ser. Dentro de este sector yo me considero una privilegiada. A mí me descuentan mucho más ahora que con el IRP. ¿Cómo voy a quejarme? ¿Cómo me voy a quejar? Si toda la vida luchaste por la bandera de la igualdad, cómo vas a protestar ahora si te tocan el bolsillo para eso?
¿Y cómo ven al Frente?
Lilí: "Yo veo a algunos grupos muy por su lado. No veo una unidad sólida".
Bethel: "Yo pienso que lo que hay es un fenómeno de desmovilización muy importante. El vaciamiento de los comités es una realidad. A mí personalmente no me agarran para discutir hasta las tres de la mañana la inmortalidad del cangrejo. Aún hoy que estoy jubilada. Lo fermental que tuvo el Frente en el 71 y en el 84, con gente de todas las edades, eso se ha ido perdiendo. Fijate que me contaba una compañera del Comité Palermo, donde iban papá y mamá, que para las elecciones de los centros comunales las que salieron a repartir volantes puerta a puerta, una tenía 65 y la otra 70. En algo estamos fallando que no logramos que los jóvenes se involucren. A Durazno fueron 100.000 jóvenes, quiere decir que cuando hay interés los jóvenes se movilizan. Votaron al Frente y seguramente lo volverán a votar, pero hasta ahí va la cosa. Y bueno, hay que reconocer que falta renovación. Tenemos queridísimos compañeros todos, muy valiosos y capaces. Pero reconozcamos que la enorme mayoría hace muchos años que están y con un promedio de edad bastante elevado".
Lilí: "Al que hay que hacerle un monumento es a Brovetto. Yo que veía venir a Seregni de la Mesa Política como de la guerra, él que tiene a 24 organizaciones que depende del Ministerio, que además tenga la Mesa Política... lo están triturando. Brovetto es un héroe".
Lilí: "Muchas veces Seregni venía muy desanimado de la Mesa Política"... Porque eran tan pocas las coincidencias. Era dificilísimo llegar a un consenso".
Bethel: "Lo que pasa es que papá fue un zurcidor. Nunca mejor aquella caricatura donde está zurciendo una colcha. De Hogue, Horacio Guerriero".
Lilí: "Está fantástica, porque -la verdad- vivió zurciendo Seregni".
Bethel: "Cada liderazgo es diferente. Porque Tabaré es diferente, pero es notable. Un hombre muy razonable, un gran intuitivo. Tiene mucha capacidad de percibir".
Lilí: "Por eso es fundamental que siga, que se pueda hacer la reelección. Hay tanto por hacer, por poder continuar lo que se está comenzando. Nomás todo lo del Plan de Emergencia, la cantidad de gente que necesita que el Frente pueda concretar sus planes. Estoy segura que cuando se termine el plazo la mayoría que no ha conseguido trabajo se va a presentar a que le renueven la ayuda económica..."
Bethel: "Otra cosa es la pérdida de códigos. No puede ser que todo el mundo pida y pida como si el gobierno pudiera hacer magia. Si a vos te contrata la Intendencia por seis meses, terminan los seis meses ¿y quieren estar presupuestados...? No, no se puede hacer eso. Porque entonces todo vale. Y eso es querer aprovecharse de un gobierno que está haciendo todo lo posible por defender a los más necesitados".
Lilí: "Y hay gente que se jubiló por los incentivos y ahora quiere volver a la Administración Pública. No, no puede ser. No podemos caer en lo que criticábamos a los partidos tradicionales. Además, hay gente -que está bastante bien- y que sin embargo se sigue quejando. Entonces, hay que reconocer que hay eternos quejosos, que nada les viene bien. Ni antes, ni ahora".
Bethel: "Yo escuchaba a Richard Read el otro día, que decía que él no iba a defender al gerente de la única fábrica de cerveza, que gana 5.000, y que antes le descontaban .000 y ahora .000. Es lógico, por eso a la enorme mayoría, a los que ganan menos, el IRPF no los toca. Pero, a los demás, progresivamente, está bien que nos toque. ¿Cómo nos vamos a quejar de eso?".
Lilí: "Ganamos, y parece que ya somos mayoría para siempre. A muchos los veo dormidos en los laureles. Como si todo lo que falta por hacer se va hacer solo, simplemente porque el Frente está en el gobierno. Y después hay otros con una urgencia tan absoluta en sus planteos y críticas al gobierno... Por eso yo no estoy dando reportajes, porque estoy en desacuerdo con muchas actitudes. Porque mirá... no quieren Fondo Monetario, no quieren Banco Mundial, no quieren empresas extranjeras, ¿de dónde van a sacar para darle trabajo a todos los obreros? En Punta del Este se estarán haciendo muchas obras, pero no vamos a esperar de Funsa o de la Fábrica de Vidrio, que apenas están empezando con mucho esfuerzo. ¿Quién va a dar trabajo a toda la gente si no vienen empresas extranjeras a invertir? Como Botnia. El odio a Botnia es inentendible. Nunca los argentinos pusieron el grito en el cielo por Fanapel y por Ipusa, que echaban todos sus desperdicios al río Uruguay. Durante 30 o 40 años. Tuvieron ese mismo tipo de fabricación de papel en la Argentina y nunca dijeron nada. Nosotros tenemos que soportar esas dos centrales atómicas que nadie sabe qué repercusiones traerán ni adónde van a parar sus desechos. ¿Y...? ¿Y la usina brasilera que durante dos años nos regó de aquella luvia ácida...? Hasta que le pusieron un filtro y empezó a marchar bien. Me extraña que los organismos internacionales hayan permitido que estuviéramos cercados, sin poder salir por tierra. En eso tenemos que estar todos los uruguayos muy juntos y los frentistas -ni hablar- junto al gobierno. Yo no creo que Tabaré, con lo preocupado que es por todo lo de la salud, fuera a permitir algo que dañara a la gente".
Bethel: "Lamentablemente, junto a la preocupación razonable de mucha gente de Gualeguaychú, se metió un fundamentalismo que no tiene límites, llevado a cabo por gente que no parece en sus cabales. Incluso en algunas de las acciones que han realizado parece que estuvieran buscando un muerto".
Lilí: "Seregni no estaba de acuerdo con ir al Filtro, por ejemplo. Tabaré lo pasó a buscar para ir juntos, pero él no estaba de acuerdo con que se hiciera esa jornada".
Bethel: "Papá había votado en contra en la Mesa Política. Como quedó en minoría, igual fue. Pero tenía una cara de contrariedad, de preocupación ese día, porque sentía el peligro de lo que podía pasar. El clima era tremendo y el ministro Gianola ya había anunciado que no se iban a andar con chiquitas. Por el otro lado también el clima estaba muy caldeado".
Lilí: "Ves, por estas cosas es que yo no quiero hablar... Por ejemplo, yo estoy en desacuerdo con los paros sorpresivos del transporte. Por más legítimas que sean las razones. El paro sorpresivo al único que perjudica es al pobre. El pobre no tiene alternativa, no tiene auto, ni plata para el taxi. Las huelgas del transporte y de Salud Pública, a los únicos que perjudican realmente es a los pobres."
Bethel: "Yo estoy de acuerdo. Yo trabajé toda mi vida en la salud y me peleaba porque entendía que a la gente que la afectaba un paro había que contemplarla y trabajar más en la semana, porque no era justo que si una persona perdía el día para un examen por paro, tuviera después que esperar seis meses para encontrar otro lugar. Y me peleaba sí, sin ningún problema".
-Les vamos a cambiar de tema, contando con la generosidad de ustedes. La vida es un eterno aprendizaje y las experiencias de los demás son una referencia necesaria. A ustedes les tocó perder a un ser muy querido. ¿Cómo se hace para vivir sin Seregni?
Lilí: "¿Sabés por qué? Porque cuando nos casamos Seregni trabajaba en la Comisión de los límites con Brasil. Cada 45 días venía una semana. Y así fue durante seis años. Después trabajó en un plan de registro topográfico del territorio. Entonces pasamos mucho tiempo separados. Después estuvo un año en México y yo me quedé con las dos hijas porque los pasajes eran muy caros. Después once años preso. Y después la vida en el Frente. Que aun cuando llegaba de noche eran llamadas y trabajos que tenía que preparar. Yo me acostumbré mucho a no tenerlo a Seregni en casa. A quererlo a distancia".
Bethel: "Eso es verdad. Porque un hombre político pierde la vida hogareña. No da el tiempo".
Lilí: "Mucho tiempo después de morir Seregni yo -inconcientemente- lo seguí esperando entrar por la cocina a la misma hora de todos los días. De todas formas, yo lo siento como que está vivo".
Bethel: "Yo igual. Para mí papá está con nosotros. Para mí está presente en todo. En cada abrazo que nos da la gente, que nos trasmite todo ese cariño que hay por él".
Lilí: "Yo fui muy confidente de él. A veces cuando venía desanimado y me contaba de la Mesa, de esto o de lo otro. Siento que lo acompañé en todo lo que pude. En la época de la cárcel, cuando hacía de correo de los mensajes hacia él y desde él. Y hasta la semana siguiente no sabía si yo había caído presa. Y nos entendíamos sólo con mirarnos. Siento que fuimos un matrimonio muy compañero. En las buenas y en las malas. Por eso me siento tranquila. Siento que nuestra vida tuvo sentido. Que hicimos todo lo que estuvo a nuestro alcance. Criamos las hijas, formamos un hogar, muy luchadores, siempre. Porque cuando nos casamos teníamos la cama, el ropero, un escritorito que era de Seregni y poco más. Y, poco a poco, con mucho esfuerzo, nos íbamos comprando esto o lo otro..."
-¿Cómo han sido los domingos en familia?
Lilí: "Durante muchos años no hubo domingos. Por trabajo primero, por la cárcel después. Y después que salió Seregni, nuestra hija Giselle se fue a vivir a Artigas con su esposo e hijas, porque consiguieron trabajo allá. Recién volvió hace cinco o seis años, después de 26 años. Ahí sí recuperamos un poco esa costumbre familiar. Pero durante años ni Navidad hubo porque durante la dictadura Bethel tuvo que irse a Suiza porque aquí le dijeron que no le iban a dar trabajo. La gente puede, a veces, imaginarse otra cosa, pero esta familia siempre fue de trabajo. No hubo otra fuente de ingresos".
Lilí: "Estoy muy contenta con los arreglos de este apartamento. Arreglamos y pintamos todo. Yo quería dejar todo en orden. Es la única propiedad que tenemos y que le va a quedar a nuestras hijas. El hombre que hizo los arreglos y pintó lo hizo muy bien. Rápido y eficaz. Orgulloso de su trabajo. Da gusto cuando la gente trabaja así. Estoy muy contenta.
La historia es muy interesante. Este apartamento era de una familia que no lo usaba y nos lo ofrecieron comprar. Para eso teníamos que vender el de Bulevar Artigas.
Cuando Seregni salió de la cárcel no había sede del Frente Amplio ni un lugar donde él pudiera trabajar. A su vez le dieron dos premios internacionales. Con ese dinero alquiló la sede de Colonia casi Río Negro, donde pudo empezar a funcionar. Allí fueron a trabajar en forma honoraria Carlitos Baráibar, Inés Previtali, una cantidad de gente. Gastando lo mínimo hasta que se pudiera empezar a conseguir recursos, porque todavía no había comités ni parlamentarios, ni nada. Esa plata dio para un año. Seregni siempre dijo: 'Esa plata no es mía, es del Frente'. Y así se hizo y fue muy importante. Un día Carlitos Baráibar dijo: 'Se remata una casa preciosa en la calle Colonia'. La que es hoy la sede del Frente. Para conseguir la plata Seregni llevó los títulos e hipotecó este apartamento. El doctor José Pedro Cardozo hizo lo mismo y Crottogini también. Pero qué pasa, como se iba renovando la hipoteca, porque era difícil conseguir el dinero, cuando se murió Seregni yo no sabía si este apartamento era mío. Porque los bancos no le dan información a otras personas que no sean, en este caso, a la Comisión del Frente. Así que recién hace cuatro meses que sé que este apartamento es mío. Entonces, decidí arreglarlo todo. Por eso estoy tan contenta. Estoy tranquila sí. Estoy serena. Creo que he tenido una buena vida. Y me acuesto tranquila porque sé que he cumplido en la vida, con todo, todo, las responsabilidades que me han tocado. Todo lo hice con gusto. Todo lo hice con gusto. Estoy tranquila al extremo de que tengo un problema cardiológico importante y yo me acuesto tan tranquila con mi conciencia, tan contenta con la vida que he tenido, aunque sé que capaz que no amanezco al otro día. Si bien perdí a Seregni, yo he tenido momentos muy lindos en la vida.
Vengan, vengan que les voy a mostrar cómo quedó el apartamento".
Producción: Victoria Alfaro y Jorge Pasculli.
Comentarios (beta!)