Ana Rosa Rodríguez, nieta del ex embajador no daba crédito a lo que leía. En la plaza "Rodríguez Fabregat", el politólogo uruguayo Gerardo Caetano le entregó copia de un prontuario de Enrique Rodríguez Fabregat elaborado por la dictadura.
Allí mismo, bajo un sol radiante, supo que su abuelo, era espiado por los servicios de inteligencia, algo que intuía porque integró el grupo fundacional del Frente Amplio. Pero su desconcierto fue mayor cuando leyó al final de las tres páginas, con fecha 9 de febrero del año 2002, que un agente de inteligencia informaba, en su ficha, "del fallecimiento de una persona de nombre Enrique Rodríguez Fabregat".
El prontuario lleva el número 58.395, tiene su nombre y en segundo lugar aparece la clasificación de "indeseado" que la dictadura le dio a Rodríguez Fabregat.
Al recibir la copia del prontuario, Ana Rosa Rodríguez no hizo más que recordar y agradecer en nombre de "muchos uruguayos y muchos otros latinoamericanos que pasaron momentos de persecución, de tortura, difíciles", dijo ante decenas de personas en el espacio público denominado "Enrique Rodríguez Fabregat".
Poco antes, Caetano recordaba la trayectoria. Rodríguez Fabregat fue maestro, profesor de geografía, militó en el Batllismo, fue ministro de Educación Pública en el año 1927 e impulsó que nuestro país restableciera las relaciones diplomáticas con la Unión Soviética. De su larga trayectoria también se lo destaca por ser el autor del decálogo de los Derechos del Niño y la Tabla Universal de los Derechos del Niño. Pero además fue embajador de Uruguay ante las Naciones Unidas donde impulsó la creación de dos estados uno judío y otro árabe (ver recuadro). Al acto asistieron varios embajadores, entre otros, los de Israel y Argentina, el intendente de Montevideo Ricardo Ehrlich, entre otros.
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