Varias personas han sido conducidas a declarar por el caso. Entre ellas, está un hombre detenido en la ciudad de Minas que reúne características fisonómicas similares a las del retrato hablado difundido por la Policía de Maldonado días atrás. Es el tercer hombre detenido bajo seria sospecha desde que se investiga el caso, pero tampoco aportó elementos convincentes a la Policía y quedó en libertad en el día de ayer.
Desde la víspera, se procura ubicar a otro hombre que vive en Treinta y Tres, pero que trabaja entre Montevideo y Maldonado, por lo que iba asiduamente al departamento del este y también tiene características muy similares a las contenidas en el mencionado retrato hablado que ya está en poder de toda la Policía del país. Ese individuo no fue visto esta semana en los lugares que frecuentaba y tampoco fue ubicado en la capital. Sí se lo vio en la terminal de ómnibus olimareña bolso en mano y acompañado.
La mañana de ayer se cumplieron nuevos rastrillajes en una amplia zona de campos y montes, que va desde el domicilio de la familia de Pamela, a Los Aromos, Villa Delia y Las Sonrisas. La Policía procuraba encontrar nuevos elementos, entre ellos el objeto utilizado para golpearla hasta la muerte y parte de sus prendas, así como rastros de sangre u otras pruebas que confirmen que no fue ultimada en el lugar que apareció el cadáver.
En la tarde de ayer también hubo un ciudadano argentino detenido en Tacuarembó. Este fue dejado en libertad por la Justicia luego de que se lo indagara. Igual suerte corrió una persona que fuera aprehendida en Minas al confirmarse que nada tenía que ver con el hecho.
En tanto, el caso Pamela dio un giro a partir de la noche del miércoles, aunque el extremo que se investiga ahora lo mantenía en reserva la Policía.
Tras el minucioso trabajo llevado adelante por especialistas de la Dirección Nacional de Policía Técnica junto a sus pares de Maldonado, no se encontró ningún rastro de sangre u otros elementos tanto en el domicilio de la niña como en el entorno de la vivienda.
La Policía utilizó sofisticado equipamiento que incluyó un detector de sangre, semen u otro tipo de fluidos, con un reactivo conocido como luminol que permite contrastar cualquier mancha, o resto, incluso si la zona relevada fue higienizada algunos días antes.
Esto confirmó que la niña no fue ultimada en su casa, y que tampoco fue sacada "a la fuerza".
Asimismo, tras un nuevo relevamiento realizado en el lugar donde apareció el cuerpo de la víctima, los investigadores estiman que no habría sido ultimada allí, sino trasladada hacia ese lugar, ya que ni siquiera aparece en toda la zona el objeto contundente y punzante con el que fue golpeada reiteradamente en el cráneo.
El cuerpo podría haber sido preparado y lo de la estaca un aterrador elemento para confundir a la Policía.
Otros datos reveladores surgieron tras la segunda autopsia realizada en la morgue judicial, ya que si bien se coincidió con la primera que descartó que la niña haya sido violada, aparecieron claros indicios que dan cuenta de que la víctima había mantenido relaciones sexuales desde tiempo atrás.
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