Guzmán Laguarda | Belén Riguetti | Genoveva Malcuori |
"Tengo 33 años, la edad de Cristo, soy de Escorpio y Tigre en el Horóscopo Chino. Nací en Tacuarembó, en el barrio Ferrocarril. Me manejo con diferentes lenguajes; principalmente escribo y hago música. Tengo un disco que se llama "Perfecto", son canciones de mi autoría excepto dos covers. Ahora estoy haciendo un disco nuevo. También escribo novelas", dijo Dani Umpi como carta de presentación.
-- ¿Cómo te lleva la edad de Cristo?
Me lleva muy bien, me encanta, cada día me gusta más. Todavía no tuve la crisis de los treinta, capaz que viene el año próximo. El problema de que estoy medio estancando en la adolescencia; mis amigos cada vez son más chicos.
¿Vas cambiando de amigos?
No, tengo los de siempre pero últimamente con los que hago más cosas son más jóvenes. De hecho el último video es una idea y una producción de unos chicos de quince años que tampoco tienen formación audiovisual. A lo mejor tiene que ver con que a mis shows cada vez viene gente más chica.
"Perfecto" y MTV
Hablanos un poco de tus nuevos proyectos.
"Perfecto" ya tiene como dos años, pero en México la edición es bastante nueva. Es por eso que ahora no podíamos sacar el nuevo disco, porque se iba a pisar con el anterior. Actualmente estoy haciendo dos discos; como uno me lleva demasiado tiempo decidí armar un disco acústico.
--¿En México qué fue lo que hiciste?
--Presenté el mismo disco con la misma tapa, sólo que con menos hojas porque era muy caro. Apostamos a que el disco sea un objeto, algo original. Por suerte acá trabajo con Contrapedal con los cuales llegamos a un acuerdo y hacemos ese tipo de cosas; sino es difícil, te ponen dos hojitas y te pelean hasta por las grampas. La edición uruguaya de "Perfecto" está agotada, ahora en Uruguay se vende la edición argentina.
--¿Vos hiciste el arte del disco?
Lo hizo Sebastián Santana . Cuando canto me gusta que los otros me tomen como una especie de maniquí, que hagan un trabajo a partir de mi obra, tanto con los videos como con arte del disco. Me gusta mucho interactuar con otros.
¿Cómo llegaste a ser nominado en los MTV latinos de 2006?
Yo estoy muy agradecido a MTV. El acceso no fue muy anecdótico, fue como cualquier banda. El video que mandamos fue "Nueva Generación", que lo hice con la gente de Monte Cristo. Pedimos los formularios y preguntamos en qué formato tenía que ser; no había misterio.
--¿Llegó a los más pedidos de MTV?
--Sí, encabezó la lista del ranking. Eso quiere decir que la gente se preocupaba, entraba y votaba, lo que implica un esfuerzo. Ahí nosotros como productores y la gente de otros sellos abrimos las orejas. Inmediatamente hicimos otro video de "No hay cómplices". Al mes siguiente pasó lo mismo, ahí fue como más sorpresa.
¿Cómo fue la fiesta de premiación?
--Me acuerdo que llegué tarde, cuando ya estaba cantando Nelly Furtado. Es una fiesta gigante y mi categoría era menor (Mejor Artista independiente), no era de las que decían "Y ahora los nominados..." Yo soy muy despistado, había gente que no sabía quién era; por ejemplo, me presentaron a los de Molotov pero no los sacaba de cara. MTV nos sirvió pila, de ahí se abrieron un montón de cosas, es una vidriera re grande.
El artista y la gente
¿Cómo es volver a Tacuarembó ahora que sos un artista reconocido?
Yo siempre vuelvo porque allá está mi familia, mis abuelos, mis padres y mi barrio. Es muy importante para mí.
¿Por qué razón?
Me gusta ir porque es el lugar donde nací. Charlar con los vecinos, buscar amigos que tenía cuando era chico. No soy como los que crecen y queman todo lo que vivieron cuando eran chicos.
--¿Cómo promocionas tu música?
-El 70% es vía Internet. La promoción es medio aleatoria, no tiene un público fijo, trato de llegar a toda la gente independientemente de la edad o del sector que sean. Por eso es que voy a cualquier programa. Por ejemplo la vez que fui a cantar a Córdoba (Argentina) sabía que el disco se vendía bien, y la promoción fue hecha toda por Internet.
Cuando voy a México es complicado entender el manejo de la difusión.
¿Jugás con ser un tipo raro, bizarro?
Sí, sobre todo acá que puedo compartir con un grupo de rock, o con alguien que no tiene mucho que ver con mi estilo. Es la forma de poder llegar a gente que de otra forma no te escucharía. Por ejemplo en Argentina estoy muy contextualizado con las otras bandas de electropop, es raro que toque con otra.
--¿En Argentina gracias a Miranda tenés un público fiel?
-Sí, Miranda me ha ayudado muchísimo, canté con ellos y siempre hablan de mí, les estoy re agradecido. Pero también me ayudaron mucho Leo García y Arbol. Incluso muchos piensan que soy argentino.
¿Tenés más toques allá que acá?
Sí. Ahora voy a cantar en el Ateneo; va a haber promoción en toda la ciudad.
¿Como se dio que empezaras a cantar en Buenos Aires?
Siempre traté de cantar donde hubiera público, acá no había gente a la que le pudiera interesar mi propuesta.
¿Ahora si hay?
Sí, pero al comienzo no.
¿Qué te parece que cambió?
-No lo sé. Creo que ahora es más conocido lo mío, es más identificable y hay más gente que le gusta. En realidad siempre estoy empezando, porque por más que ahora sea más conocido que antes, la mitad de los toques son de promoción. Ahora todo es más grande, pero al final los números terminan siendo iguales que en los comienzos.
Antes iba a Buenos Aires sólo como guitarrista y ahora cuando vamos es una locura. Cada vez el show es más grande y trato de ir con mis técnicos, y se da que más de la mitad son promociones. Y está bien que así sea, a mí eso me encanta, por más que me deja mucha inseguridad. Pero como va mucho tiempo ya me acostumbré a vivir así.
Bizarro
-- ¿Te gusta ser un tipo transgresor?
-- Me gusta crear una fantasía en el escenario, no me gustan los artistas que cantan como si estuvieran en su casa, me gusta crear y dejarle algo al que me vaya a ver.
Pero no soy de identificarme con un cantante, pero si me gusta ver otras cosas, algo que me deslumbre. Si veo algo que es como yo, que le pasa lo mismo que a mí, me quedo en mi casa.
Me gusta hacer una creación dentro de mi estética, de mi propuesta visual, conceptual y musical. También sucede que tanto yo, como las personas con las que hago el show, nos aburrimos enseguida. Le damos mucha importancia a la parte estética, y a lo lúdico también.
¿Te molesta que te escuchen por ser "un bicho raro"?
No, para nada. Para mí es fundamental que así sea, siempre estoy enfatizando y exagerando mi lado más freak. Siempre insisto en que la banda tiene que tener algo de falso y que todo tiene que estar dentro de esa estética, es parte del concepto.
Siempre voy variando porque me gusta poder cambiar pero es importante el concepto del show, la cosa improvisada, que en realidad no lo es, es una estética imperfecta para que la gente vea y diga: ¡Ah pero eso lo puedo hacer yo!, pero uno sabe que no es así.
¿Qué opinás del gusto por lo bizarro?
En realidad siempre existió, lo que sucede es que el mercado ahora se dio cuenta que se gana dinero con eso.
¿Tu carrera como músico te da para vivir?
Se podría decir que sí. Yo estoy viviendo de esto. Tampoco soy millonario, ni nada por el estilo. Vivo como un uruguayo de clase media baja. Comparto los gastos con mi pareja y a veces nos mata el teléfono (Risas).
Por lo que vemos, personalmente sos una persona muy tranquila. ¿El Dani Umpi mediático es un personaje?
Sí, en el día a día soy como cualquier uruguayo de clase media baja. No estoy metido en el personaje 24 horas porque no me interesa y tampoco me puedo creer la gran cosa, porque el personaje no da para eso.
En el librillo de "Perfecto" hay una frase muy interesante que dice: "Busco la tranquilidad, no la felicidad". ¿Tiene que ver con tu manera de pensar?
Sí, es un poco eso. La felicidad la podés tener con cualquier cosa, en cambio la tranquilidad es más difícil de obtener.
Diversidad
¿Crees que ahora el Uruguay está más abierto en el tema de la diversidad sexual?
No, me parece que no.
¿Te duele que te discriminen?
No, no me duele. Porque siempre discriminan, la discriminación más grande es la de rico-pobre, porque a un gay con plata siempre la va a ser más fácil ser aceptado por la sociedad. A la travesti de la esquina de casa que es gorda y sin dientes siempre la van a seguir discriminando y a Florencia de la V no. En mi caso también ocurre que la sociedad es muy hipócrita, a la gente en realidad no le importa nada, no les importa si vos soy gay o no, aparentan que son abiertos, nunca te dicen nada porque no saben cuándo van a precisar de vos para manguearte algo. Entonces, por las dudas, no te dicen nada. Si te equivocas o haces una cagada enseguida dicen: "Puto de mierda", pero mientras no dicen nada. Les pasa también a los negros y a los gordos.
Vos hablás de discriminación y sin embargo admitís que sos prejuicioso, por ejemplo, no te gustan los conchetos.
Ah sí, yo soy re prejuicioso. Soy resentido porque siempre fui pobre, y siempre me costó relacionarme con la gente con plata, recién ahora estoy tratando de superar eso.
¿Te considerás resentido?
Ahora no, pero antes sí, como medio Uruguay.
¿Los uruguayos somos resentidos?
Claro. Yo tengo eso de: "Qué vas a ser bueno vos que vivías al lado de casa". En realidad yo uso eso todo el tiempo, pero trato de abrirme como supuestamente mucha gente lo hace. Uno no es sólo gay, yo no me siento muy identificado con los estereotipos gay, con la imagen más tradicional. Capaz que tengo más cosas en común con un fanático de La Tabaré, que con alguien que vaya a bailar todos los fines de semana a un boliche gay.
Si por ejemplo sos gay, tenés una pareja estable, consumís y pagás todos los impuestos, entonces te aceptan y hasta te pueden dar un hijo en adopción.
Pero a mí no me interesa ni casarme, ni tener hijos ni nada.
Hay estereotipos que funcionan: los gays divertidos, con buen gusto. Eso es mentira, yo a veces soy re aburrido y tengo un gusto horrible. En realidad, hay muchas maneras de ser homosexual. También es cierto que a todos nos discriminan en algo, se hace una fiesta de ricos para discriminar; si tenés un tipo de cultura y vas a otro medio pasa eso.
¿Como es el Dani Umpi escritor?
Tengo tres novelas y ahora estoy con una nueva. Toda la producción de narrativa la publiqué en Buenos Aires. Ocurre que yo soy bastante fiel a los que primero apostaron por mí. Como la primera editorial que apostó por mí fue argentina, yo sigo con ella.
Digo lo de la fidelidad porque, por ejemplo, si un boliche no quería que cantara y ahora sí, entonces no voy, soy un poco arrogante en eso. Soy medio resentido; las puertas que se me cerraron no las vuelvo a golpear. Eso es algo que quisiera cambiar, pero soy así, soy un escorpiano típico: me hicieron algo y nunca me voy a olvidar. Yo escribía y acá no le daban ni bola, entonces publiqué allá y me fue bien, entonces sigo publicando allá.
¿Tenés algún estilo en especial?
Son todas novelas bastante cursis, sobre todo de adolescentes. De hecho la próxima se trata de la vida de los adolescentes, todo el conflicto de los novios. Es protagonizada por adolescentes o por señoras con mentalidad de adolescentes.
¿Cómo fue tocar como telonero en el recital de Calamaro en el Charrúa ?
Fue impresionante. No sabía que él estaba tan interesado en lo que yo hacía, fue una decisión del propio Calamaro que yo sea el telonero de su recital. Fue como una especie de capricho suyo.
En el recital no la pasaste nada bien. Algunos espectadores te insultaron y hasta te arrojaron algunos vasos. ¿Qué pasaba por tu cabeza en ese momento?
Nada. En realidad no le quería dar mucha importancia, pero luego sucedió que trascendió lo que pasó a la prensa. En realidad los que me insultaron fueron los que estaban más adelante, en la sala vip, los que tenían más plata.
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