El atacante artiguense de los mirasoles estuvo activo durante el superclásico del fútbol uruguayo y fue pesadilla constante para la defensa tricolor.
El equipo de Gerardo Pelusso cosechó cinco encuentros consecutivos sin ganar, sumando tres por el Torneo Clausura y los dos por la Copa Santander Libertadores de América frente al brasileño São Paulo. Bueno se hizo sentir en el área adversaria con piques constantes y un lindo gol que fue el tercero de los aurinegros a los 43 minutos del primer tiempo.
Bueno remató siete veces al arco y tuvo varios pases acertados en 79 minutos de juego. El director técnico Mario Saralegui lo sacó de la cancha y le dio ingreso en su lugar a Diego Rodríguez. Bueno tuvo problemas con un par de jugadores de Nacional, que fueron Mathías Cardaccio y Bruno Fornaroli, ambos expulsados de la cancha por el árbitro mundialista Jorge Larrionda. Mientras tanto el "Chengue" estuvo muy discontinuo en el juego y estuvo a tono con sus compañeros de equipo, que jugaron un mediocre cotejo clásico. Además se le notó cansado tras la seguidilla de partidos tanto en el ámbito local como internacional. Le sacaron tarjeta amarilla por parte de Larrionda y protestó más de lo que jugó. Su aporte fue escaso y estuvo perdido en la cancha, siendo una figura poco influyente. Igualmente la mayoría de los parciales de Nacional le reconoció el esfuerzo realizado en una tarde que se vistió de amarillo y negro en un Estadio Centenario que presentó una asistencia de 55.000 espectadores. En definitiva, fue una tarde positiva para Carlos Bueno y pálida para el experiente mundialista Richard Morales.
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