Queridas uruguayas, queridos uruguayos: como decimos siempre lo primero es lo primero y lo primero es agradecer a ustedes todas estas muestras de apoyo, de cariño, de afecto, que tanto bien nos hace, que tanto necesitamos. Gracias Uruguay, de corazón. Gracias compañeras y compañeros. Quisiera poder describir lo que estamos viendo desde este lugar, es impresionante la multitud de uruguayas y uruguayos que están adornando este acto final del Encuentro Progresista-Frente Amplio-Nueva Mayoría. Nos dicen que la multitud pasa el Palacio Legislativo, que ocupa sus jardines y las calles laterales. Y es, créanme, reflejo de lo que hemos visto a lo largo y ancho de todo el país en este último tiempo. Una enorme correntada humana que se ha volcado detrás de lo que busca el pueblo uruguayo: la felicidad, la justicia social, la fraternidad, una dignidad de vida para todos los uruguayos.
Quiero resumir al principio de esta participación los aspectos que me gustaría tocar en la noche de hoy. En primer lugar, un capítulo de agradecimiento y luego dos capítulos vinculados, uno de ellos a modo de balance y el otro a modo de compromiso. En el terreno del agradecimiento quiero expresar en nombre de nuestra política, en nombre de todos nuestros compañeros el más profundo agradecimientos a todos los uruguayos que a lo largo y ancho de nuestro país vieron pasar la propuesta, el programa, las banderas, los colores, los sueños, las esperanzas de esta fuerza política. En primer lugar a aquellos uruguayos que no pertenecen a nuestra fuerza política, a ciudadanos del Partido Nacional, a ciudadanos del partido Colorado, a ciudadanos del Partido Independiente, a ciudadanos de otras fuerzas políticas menores que viendo pasar la caravana del Encuentro, del Frente , su gente, sus actos, con enorme respeto, con enorme tolerancia, muchas veces aplaudiendo dieron un digno marco a lo que es el pueblo uruguayo. Gracias a esos ciudadanos. Quiero agradecer también enormemente al pueblo encuentrista, frenteamplista, nuevoespacista. Recorrimos el Uruguay de sur a norte, de este a oeste, estuvimos en los pueblos más pequeños, hablamos con toda su gente, en este último año lo hicimos seis veces y en ninguna de esas oportunidades, ni en una sola vez, ni en un día, ni en un instante hubo un solo problema con la actividad de esta fuerza política que es una fuerza política pacifica y pacificadora. El respeto, la tolerancia, la alegría fue el marco que signó este año el marco de la campaña electoral.
En el capítulo de los agradecimientos no puedo dejar de agradecer, no puedo olvidar por un instante a todos los queridos uruguayos y uruguayas que acaban de llegar al país para participar en el acto cívico que tendremos. Gracias por hacerlo y comprometemos nuestro mayor esfuerzo para que la diáspora uruguaya no sólo pueda volver al país, sino que mientras no lo haga recupere sus derechos cívicos y pueda votar en el lugar del mundo donde se encuentren. Nuestro agradecimiento también a los miles y cientos de miles de uruguayos que no han podido llegar al país pero que seguramente están palpitando este cambio fundamental que vivirá nuestra patria en los próximos días. Gracias a todos los medios de comunicación que han aportado su grano de arena para que el Uruguay todo conociera las propuestas políticas de las diferentes fuerzas políticas que constituyen el espectro político del Uruguay. Pero también es noche de recuerdos y noche de abrazos. Yo quisiera, en quienes voy a mencionar, recordar a todos quienes no estando presente hoy físicamente con nosotros, sin embargo están más presentes que siempre en el corazón del pueblo uruguayo. Voy a comenzar por un fundador de esta fuerza política, Don Francisco Rodríguez Camusso. Quiero recordar al compañero contador Juan Carlos Dean. Quiero recordar al querido, queridísimo compañero Ricardo Darre. Quiero recordar, emocionado, a Guillermo Alvarez. Y en la figura de quien quiero recordar con la más profunda emoción, con la más grande admiración, con el cariño sublime Salud! General Líber Seregni! Este es su pueblo. Usted lo está viendo hoy como lo vio tantas veces. Y en ese abrazo y en ese recuerdo un abrazo fundamental para todos ustedes que quiero hacerlo a través de dos símbolos imponentes no sólo de esta fuerza política sino del pueblo uruguayo. Al compañero general Víctor Licandro y a nuestro querido José Pepe D´Elía, nuestro abrazo y nuestro cariño. Gracias a todos ellos por lo que nos dieron. Muchas gracias. Hace cinco años uruguayas y uruguayos hablábamos con ustedes. Han pasado cinco años y han pasado muchas cosas. Y en este capítulo de a modo de balance quiero hacer un pequeño recordatorio histórico. No prolongado, no extenso en el tiempo, sino limitado a estos cinco años. La historia se encargará de registrar, sin duda con profundidad los hechos acontecidos. Pero en cinco años han pasado muchas cosas en este Uruguay y esta creo es una oportunidad importante para intentar brevemente analizar lo sucedido. Cinco años que encuentran a un Uruguay en peor situación de la que se encontraba. Lo dicen las cifras oficiales. Un Uruguay que se ha empobrecido. Un país rico con un pueblo pobre. Se duplicó la pobreza, se duplicó la indigencia, se siguió destruyendo el entramado social. Los uruguayos por decenas de miles se tuvieron que ir del país.
La pobreza tomó cara de niño y cara de mujer. Se duplicó, más que duplicó, los niños que nacen y viven en hogares por debajo de la línea de pobreza. Esta realidad, lamentable realidad que vive el Uruguay, que está castigando fuertemente al corazón del pueblo uruguayo no es producto de un designio divino, ni de hechos de azar. Es producto de políticas equivocadas, erróneas, que han condicionado la vida de nuestra gente. Y ese golpe a la sociedad, ese golpe al corazón del pueblo uruguayo sin duda fue como el fermento como la encima que condicionó lo que para mí me parece como absolutamente trascendental en estos tiempos. Miren uruguayas y uruguayos si allá en los comienzos de la historia el oriental de pata al suelo, el negro, el mulato, el indio, el gaucho pobre, el pueblo desprotegido, escribió una de las páginas más importantes de la historia uruguaya grabada indeleblemente en el corazón de nuestro pueblo, hoy el pueblo uruguayo está escribiendo la segunda página de esa revolución liberadora del pueblo oriental. Es este pueblo oriental el que amasa el cambio. Es este pueblo oriental el que marca el camino. Es este pueblo oriental el que rompe estructuras rígidas y sólidas. Es hoy este pueblo oriental el que lleva adelante la revolución política y social más importante de los últimos tiempos en la historia latinoamericana. Es el que pauta el cambio, es el que marca el camino. Así lo hemos visto a lo largo y ancho del Uruguay. Hoy podemos decir, como lo han dicho otros pueblos latinoamericanos, que la esperanza ya venció al miedo. Es el pueblo el que está marcando los cambios reales que la sociedad uruguaya en su conjunto quiere y merece. Y concomitantemente con ese balance de situación del país, con ese intento de interpretar la voluntad del pueblo uruguayo está un tercer aspecto que quiero analizar en este balance. Y que es la ubicación de esta fuerza política. El Frente Amplio, el Encuentro Progresista, la Nueva Mayoría, es sólo un herramienta que nace y pertenece al pueblo uruguayo. Sólo se justifica en su existencia si sigue siendo una herramienta política al servicio del pueblo uruguayo.
Esta fuerza política comprendió rápidamente la realidad que planteaba esta nueva dimensión de la sociedad uruguaya, y estableció algunos aspectos que me interesa por lo menos mencionar en la noche que de hoy. Comprendió tremendamente que su existencia era sola y exclusivamente para servir al pueblo uruguayo. Comprendió que su único compromiso era con el pueblo uruguayo, estableció que tenia que tener una estrategia, y que su estrategia era solamente una estrategia de país, comprendió también que una elección no se gana o se pierde por lo que se haga en una campaña electoral, sino que se gana o se pierde por lo que se haga a lo largo de todo un período. Y se puso a trabajar con la gente, estableció caminos de fortalecer la unidad, la unidad esa herramienta fundamental que tiene el pueblo para lograr los cambios, reunió a la izquierda fuertemente y en unidad estableció acuerdos políticos. Hizo una actualización ideológica y trabajo durante dos años, elaborando un programa político a la medida de los uruguayos, con los uruguayos. Lo hizo desentralizadamente, lo hizo participativamente, hablo con toda la gente en todo el país, con el gran empresario, con el productor rural. Pero habló con el trabajador rural, con la mujer del campo, con el estudiante, con el jubilado, con el trabajador publico, con los trabajadores, con los comerciantes, con los profesionales, hablo con toda la gente y con toda la gente aprendió. Con ese rico material, con ese fermental material, elaboró un programa que fue aprobado libre y democrátricamente en todas las instancias políticas correspondientes del Frente, del Encuentro y del Nuevo Espacio. Y con ese material que intentó interpretar y estamos seguros que interpretó la voluntad de cambio del pueblo uruguayo, nos lanzamos a trabajar entonces, a lo largo y ancho del país. Y se fueron abriendo puertas, se fueron abriendo tranqueras y se fue ganando lo fundamental que se buscaba ganar y era que masivamente el pueblo uruguayo comprendiera que el cambio estaba genuinamente representado de manera exclusiva en esta fuerza política y que lo demás solo era continuar por el mismo trillo.
El año 2004 quedará indeleblemente grabado en la historia del pueblo uruguayo, ustedes nosotros, todos uruguayas y uruguayos tenemos la suerte histórica de ser actores de un año especialmente trascendente para el Uruguay y su gente. Dentro de 100 o 200 años seguramente se hablará del año 2004 como el año de los cambios fundamentales que ha sufrido la sociedad uruguaya. La bifurcación de los caminos que representaba el año 2004, entre continuar por el mismo trillo o por la misma senda o cambiar ya fue laudada por el pueblo uruguayo, el cambio no va a ser el 31 de octubre cuando ganemos en la primera vuelta electoral, el cambio ya fue, ya fue, ya lo hizo la sociedad uruguaya, el cambio ya esta consumado. Y ante esta situación surge entonces a modo de compromiso lo que asumimos ante el pueblo uruguayo, el compromiso de transitar y llevar adelante esos cambios desde el gobierno nacional, porque el 31 de octubre ganamos en la primer vuelta electoral, y el primero de marzo instrumentaremos los cambios, comenzaremos a instrumentar los cambios del pueblo uruguayo. Y cuando hablamos de cambio tenemos que aclarar qué cambios hemos asumido que tendremos que llevar adelante. Cambios que veremos muy rápidamente uruguayas y uruguayos, y otros que tendremos que ir trabajando juntos todos los uruguayos, cualquiera sea su color político, su raza, su identidad filosófica o religiosa. El primer cambio que veremos será en la actitud, será en la acción, será en el comportamiento de un gobierno de esta fuerza progresista. Este gobierno será lo primero que cambiara para trazar el camino hacia el futuro. Un gobierno de esta fuerza política, privilegiara para el cambio inmediato los principios y valores que adornan esta fuerza política, será un gobierno honesto, honesto profundamente, honesto con la gente y honesto entre sus componentes. En un gobierno de esta fuerza política podremos cometer errores, que es humano, errar es humano, es humano equivocarse, todos alguna vez nos hemos equivocado alguna vez en la vida. Pero en un gobierno del EP. FA. NM., uruguayas y uruguayos, podremos meter la pata, pero nunca vamos a meter la mano en la lata, y si alguien la mete se la cortamos. Será un gobierno austero, defenderemos los dineros públicos con un correcto manejo de su economía y defenderemos hasta el ultimo peso, porque los dineros que maneja un gobierno, no son de los integrantes de ese gobierno, sino que son dineros de la gente, dinero del pueblo. En un país donde hay un 56% de niños que viven en hogares que están por debajo de la línea de la miseria, de la pobreza, no se puede dilapidar un solo peso. Cuidaremos hasta el ultimo peso para dedicar ese dinero a quienes mas lo necesitan, para que sean los mas privilegiados. Controlaremos adecuadamente las finanzas públicas, miren uruguayos y uruguayas pueden estar muy seguros, podrán pasar muchas cosas en un gobierno progresista, pero vamos a controlar de tal manera, para que podamos decir en el futuro y ustedes lo sepan no va haber, como hubo en este gobierno oportunidad ninguna para que una manga de banqueros ladrones y sinvergüenzas se robaran la plata de este país cuando hay miles de personas que pasan hambre, vamos a ser estrictos en los controles del manejo de las finanzas públicas. Va ser un gobierno transparente, pero va a ser también un gobierno tolerante, abriremos todos lo caminos de diálogo. Necesitamos una gran base de sustentación política para los cambios que queremos llevar adelante, pero necesitamos también una gran base de sustentación social para instrumentar esos cambios. Seremos tolerantes con nuestros adversarios políticos, los respetaremos, queremos una oposición fuerte, firme, segura. Un gobierno progresista necesita abrir caminos de respeto y tolerancia a la oposición política, no vamos hacer como nos hicieron a nosotros, o como le hicieron a ustedes, ignorando a esta fuerza política por ser oposición. Vamos abrir los caminos de participación, vamos a buscar los acuerdos políticos programáticos para ampliar esa base de sustentación política. En este proyecto político de cambios, en este proyecto político que busca un Uruguay mejor, un Uruguay más fraterno, mas solidario, mas humano, más justo. En este Uruguay, en este proyecto para este Uruguay caben todos los orientales, todos los uruguayos con una sola condición, acá no caven ciudadanos deshonestos, este es un proyecto para todos los uruguayos honestos de gobernantes honestos.
Respeto a las libertades, más alto respeto a la libertad de expresión, a la información, el respeto y la defensa de los derechos civiles y de los derechos ciudadanos y colectivos. También el más profundo respeto a los derechos humanos, nos comprometemos a cumplir estrictamente con el Art. 4 de la Ley de Caducidad, para saber que ha pasado con el destino de los ciudadanos desaparecidos durante la dictadura militar, y a cumplir íntegramente con la ley. Lo decimos para que se escuche bien claro en todos los ámbitos, en un gobierno del EP.FA. dentro de la constitución, todo fuera de la Constitución y la Ley, nada. Esto son principios y valores que defenderemos desde este gobierno progresista, pero un gobierno progresista, para ser progresista realmente, tendrá que ser profundamente sensible, la sensibilidad de querer al pueblo uruguayo, la sensibilidad de comprenderlo, la sensibilidad de estar junto a este pueblo uruguayo. Después de la elección del 31 de octubre, vamos a recorrer nuevamente el país, esta vez para esta junto a los uruguayos y agradecerles que hallan puesto en el gobierno nacional este próximo 31 de octubre a esta fuerza política. y lo vamos a recorrer en los cinco años permanentemente, vamos a volver a los pueblos y a las villas, vamos a ir a las ciudades, a todo el interior, al Uruguay profundo, vamos hablar con su gente, nos vamos a mirar a la cara como lo hicimos en esta campaña, vamos a dialogar, va haber una profunda sensibilidad social. Y la primera sensibilidad social, la primera medida que va tomar este gobierno el primero de marzo de 2005 es cumplir con el mandato histórico que proviene desde la noche de los tiempos, es el mandato que siguiera del pensamiento artiguista para que los mas necesitados sean los más privilegiados. Vamos atender la emergencia social, no porque los uruguayos que vivan en esa situación sean ciudadanos de este país y sino por el simple hecho que son seres humanos. Y si un gobierno progresista no cambia esta situación de manera radical, podrá ser gobierno, pero no será un gobierno de izquierda, no será un gobierno progresista. Y luego participativamente vendrá el tiempo del cambio estructural, del cambio profundo, ese se cambio que no se puede lograr de la noche a la mañana, es mucho el deterioro que ha vivido este país, es mucho la caída que hemos sufrido como para prometer cosas que no se van a poder lograr de la noche a la mañana. Pero que cambios va haber, va haber, y que cambios estructurales vamos a lleva adelante, lo vamos a llevar, y que lo vamos a tener que hacer entre todos, para hacer ser un país en esas 5 dimensiones que contiene nuestro programa de gobierno, el Uruguay social que quiere a su gente, el Uruguay de la producción y el trabajo, porque el trabajo es la mejor política social y económica que podemos llevar adelante en este país, generar puestos de trabajo genuinos, respetar al trabajo y respetar al trabajador, abrir caminos para que los uruguayos que se fueron del país. El país de la innovación, de la investigación científica, el país que de lugar a los jóvenes que estudian para que puedan trabajar en el Uruguay y no se tengan que ir del mismo. El Uruguay profundamente descentralizado y participativo, y el Uruguay fuertemente integrado en la región y desde ahí proyectado hacia el mundo. Y como denominador común, como eje común de estas 5 dimensiones del país, en el que soñamos el trabajo. El trabajo como generador de riqueza, pero también el trabajo como ética de vida.
Estos cambios estructurales los tendremos que hacer entre todos, serán serios, cambios progresivos, cambios graduales, pero cambios que si no lo hacemos entre todos, participando activamente va a ser difícil instrumentarlo en el aislamiento de un gobierno. A eso es que lo estamos convocando uruguayos. Los estamos convocando a que desde el próximo gobierno progresista de este país, abierto a los caminos de diálogo y participación todos los comprometamos, trabajemos fuertemente muy unidos para que en el Uruguay recupere la dimensión humana que contemple, que quiere a su gente en toda su máxima expresión, en los que están en el país y en los que están afuera, para que los que están afuera puedan, un día regresar a su país. Estamos conquistando la esperanza estamos transitando los últimos días hacia el 31 de octubre, esta fuerza política que es la primer fuerza política del país, esta siendo llamada a cambiar junto a su pueblo la historia del Uruguay. Olvidémonos por un instante por un instante de las encuestas, que todas por unanimidad ya dicen que estamos por encima del 50% del apoyo popular. Olvidemos por un instante estos multitudinarios actos que a lo largo y ancho del país hemos vivido y hemos presenciado. Miren en estos momentos recuerdo algo que se me ha transformado casi en un símbolo. en estas recorridas íbamos de Tacuarembó hacia Rivera por la ruta 5, entramos por la calle Oribe hacia Rivera. Allí a la entrada de Rivera hay un imponente cerro, el cerro del ***** . que es el viejo cerro de las minas de las canteras del municipio de Rivera. Se yergue majestuoso despoblado de vegetación y de viviendas, imponente rocoso, allá arriba, muy allá arriba, había un grupo de personas, quizás una familia, varios niños y una bandera del Frente Amplio. Se detuvo la caravana y emocionados por aquel simbolismo bajamos del vehículo que nos conducía a saludar a esa gente allá en la cima del cerro de las canteras de Rivera. Se hizo un silencio muy particular, esos silencios mágicos de algunos instantes de la vida de las personas. y en la vida de las sociedades, pareció que todo quedaba quieto, y en un determinado momento un hombre joven alzo y expuso como diciendo, hay que hacerlo por ellos, no una bandera, sino un niño uruguayo. Con ese niño uruguayo y en ese símbolo es que esta fuerza política se compromete a cambiar este país, para hacerlo mas justo, para hacerlo mas humano, para hacerlo mas solidario. Trabajemos en paz, como lo hemos hecho siempre, utilicemos estos días que nos quedan hasta el 31 de octubre para seguir ganando conciencia, sigamos golpeando casas, sigamos golpeando corazones, sigamos llevando al conocimiento de mas y mas uruguayos, este proyecto político de la izquierda uruguaya, que es el mejor proyecto político que tiene el país para que toda su gente pueda vivir mejor. Hagámoslo como ustedes supieron hacerlo siempre con cariño, con amor, con entrega, con dedicación. háganlo con confianza y sepan que después de esto, del 31 de octubre, las urnas de todo el país explotaran de votos del EP. FA. NM.
Ese 31 de octubre por favor uruguayas y uruguayos vamos a comenzar después de las 8:00 de la noche, les pido encarecidamente que no se vuelquen a las calles temprano, les pido que dejen tránsito libre para que todos los uruguayos se puedan expresar libremente, alegremente y el paz. Yo sé que el anhelo que anida en nuestros corazones, yo se que esa ansiedad que nos esta cercando, yo sé que este nerviosismo, esta alegría, esta esperanza que nos desborda, hace que muchas veces explotemos en expresiones de alegría, aveces incontenibles. Pero el 31 de octubre será una jornada cívica seguramente espectacular, de ella nos vamos a enorgullecer a lo largo y ancho no sólo del país, sino de toda América y del mundo. estén seguros que el 31 de octubre esta fuerza política va a lograr el gobierno nacional.
Entonces sí, entonces sí, uruguayas y uruguayos, y vaya a saber desde donde, el primero de noviembre, el primero de noviembre de 2004, cuando empiece a amanecer y aclarar el horizonte y se empiece a divisar el negro perfil del monte, les estaré diciendo ¡festejen uruguayos!, ¡festejen uruguayas!, ¡festejen!, ¡¡festejen!!, ¡¡¡festejen!!!, que la victoria es de ustedes. Gracias y !hasta la victoria..., siempre!."
Comentarios (beta!)