La "Declaración de Cochabamba", suscrita por los mandatarios y representantes de gobierno participantes en la cumbre, establece la necesidad de buscar un nuevo modelo de integración en el ámbito comercial, económico y productivo, para lograr establecer un desarrollo más equitativo e integral en la región.
El acuerdo firmado involucra "el ámbito comercial y una articulación económica y productiva más amplia, así como nuevas formas de cooperación política, social y cultural, tanto públicas y privadas, como de otras formas de organización de la sociedad civil".
La integración regional planteó también temas como la superación de las asimetrías, "un nuevo contrato social sudamericano", la integración energética y financiera, la infraestructura para la interconexión de los pueblos y la migración.
El documento establece que se trata de una integración "innovadora que incluya todos los logros y lo avanzado por los procesos del Mercosur y la Comunidad Andina de Naciones (CAN), así como la experiencia de Chile, Guyana y Suriname, yendo más allá de la convergencia de los mismos. El objetivo último de este proceso de integración es y será favorecer un desarrollo más equitativo, armónico e integral de América del Sur".
También se pretende lograr una integración "sin ataduras y respetuosa de los derechos humanos y de la dignidad humana de los pueblos originarios". Además, respecto a la vinculación política entre los países de la comunidad, el texto establece que "será un factor de armonía y respeto mutuo que afiance la estabilidad regional y sustente la preservación de los valores democráticos y el respeto a los derechos humanos".
Por último, el documento recalcó que deberían ser "intensificadas las iniciativas de diálogo externo y cooperación de la Comunidad Sudamericana de Naciones (CASA) con otras regiones y grupos regionales". *
Comentarios (beta!)