El pasado domingo hubo una coincidencia que no se puede reducir a la simple casualidad. El País tituló, en su mejor día de venta: "Expertos prevén que seguirá emigración en alto número". El diario blanco o nacionalista, como usted quiera entenderlo, publicó en ese día en su página 15 una columna del senador colorado Julio María Sanguinetti, titulada "Nace equivocado".
En ella, el ex presidente se refiere --¡qué casualidad!-- a la emigración, coincidiendo así con el título del diario. Dice el dos veces presidente: "El crecimiento económico anestesia muchos dolores y bienvenido sea. Pero ya ni las fiestas patrias festejamos. ¿Cómo vamos a encender el amor por el país a jóvenes desesperanzados que no encuentran en él las oportunidades con que sueñan?".
Sanguinetti en sus palabras, como siempre pasa con el pensamiento de derecha, elimina la historia. Los fenómenos sociales no tienen antecedentes ni causas, son sólo factores coyunturales. Pensamiento propio del hombre de Cromagnon que se sorprendía con la salida del sol, sin hacer conciencia de que esa situación tenía una larga historia, ya que otros amaneceres se habían iluminado con los rayos del astro rey.
Distintos actores del Foro Batlllista de Canelones también arremetieron contra el intendente frenteamplista Marcos Carámbula porque, según sus malos informantes, uno de los hijos del jefe comunal sería contratado por una empresa canaria, zona de España donde el actual intendente ha realizado gestiones para establecer lazos económicos.
Lo que no dicen los foristas es que el hijo de Carámbula, un destacado enólogo de la zona y del país, está intentando conquistar el mercado español desde 2004, cuando Sanguinetti y Batlle aún creían que el Partido Colorado iba a ganar las elecciones nacionales.
Y que visitó las Islas Canarias mucho antes de que su padre fuera electo intendente de Canelones.
El líder del Foro Batllista, un intelectual que supera por amplio margen en materia neuronal al resto de la oposición, ha trabajado en los últimos días con la intención de desacreditar al gobierno nacional, con argumentos que no parecen sólidos o por lo menos carecen de trascendencia.
Para el ex presidente, la democracia se debilita porque el Presidente no concurrió a un acto aniversario de la Jura de la Constitución, olvidándose que los militares --golpistas y asesinos-- nunca dejaron de festejar esa fecha (aclaro que yo hubiera ido, pero no soy el Presidente).
Sanguinetti y algunos blancos, como el incansable diputado nacionalista Javier García, que sólo coincide con Vázquez en su rechazo a la legalización del aborto --además de coincidir con las editoriales de El País--, trabaja incansablemente para hacer creer que en este país la democracia está limitada "autoritarismo" es la palabra más manejada por la derecha para calificar al progresismo--, cuando nunca hubo un gobierno más transparente que este. Si en este país sobra algo es la transparencia en el proceder del Poder Ejecutivo y en la fuerza política que gobierna.
La intención es golpear la imagen ética de la izquierda, que es una de las mayores fuerzas que tiene esta corriente ideológica. "La idea, en primera instancia, es demostrar que todos somos iguales y que no hay buenos y malos", dijo una de las fuentes a las que accedió LA REPUBLICA.
Esta política de El País, diario con el que algunos blancos se emocionan, está estrechamente relacionada con acusaciones como las que lanzó el doctor Jorge Batlle, colorado para los recién llegados, cuando dijo que Vázquez era el "capitalista de la oncología", sin poder con ello impedir que la izquierda accediera a la Presidencia de la República.
La política de la derecha estará centrada, en los próximos meses, en liquidar la reforma tributaria, que tiene sus problemas y complejidades, a la vez que se golpeará a Tabaré Vázquez, Danilo Astori, Marcos Carámbula y Oscar de los Santos, entre otros.
A Astori lo atacarán por el lado de Juan Carlos Bengoa, acusado de irregularidades en los casinos municipales. A Carámbula por haber realizado auditorías y sumarios contra funcionarios de confianza de Tabaré Hackenbruch y porque uno de sus hijos se preocupa por la suerte de Canelones, y a De los Santos "por lo que venga", como dijo la fuente.
Mientras esta estrategia se procesa con lentitud pero con firmeza, la izquierda parece más preocupada en cómo cada uno de los dirigentes y de los sectores marca su perfil, sin darse cuenta de que el Presidente perdió, en cuatro meses, nueve puntos de popularidad, por las contradicciones internas de su gobierno, donde el factor humano parece tener mucho más fuerzas que las lógicas y naturales diferencias programáticas que surgen en el primer gobierno progresista. Y que no son pocas. *
Comentarios (beta!)