Cristina Fernández de Kirchner se refirió al conflicto con Uruguay por la instalación de la planta de celulosa Botnia en Fray Bentos, según publicó ayer el diario argentino Clarín, en una nota de Eduardo van der Kooy.
La presidenta electa, que ya está trabajando en la transición hacia el comienzo de su mandato el 10 de diciembre, señaló que Botnia "va a empezar a funcionar, antes o después. Y habrá que comprobar si contamina o no. Si no contamina, las protestas no tendrán más razón". En caso de que la planta de celulosa contamine, Fernández indicó que Argentina "deberá hacer los reclamos necesarios. Pero, mientras tanto, debemos preservar la relación en otros terrenos".
Cristina Fernández manifestó al matutino que Argentina tiene que esperar el fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya, "e ir manejando con prudencia las situaciones de tensión que hasta entonces puedan provocarse", ya que según aseguró, "no debemos hipotecar" la relación con Uruguay.
Según consigna la nota, la presidenta electa "se pregunta a sí misma, varias veces, si es posible que una empresa haga semejante inversión (mil millones de dólares) a riesgo de que la contaminación atice el conflicto entre las dos naciones y aumente incógnitas sobre su continuidad". Ante la pregunta sobre si continuará ejerciendo sus funciones en el próximo gobierno el actual canciller argentino Jorge Taiana, "Cristina se niega a hablar del tema y pone cara de nada. Silencio. La insistencia no tiene fortuna", indica la nota.
Antes de referirse al conflicto y a la inminente puesta en funcionamiento de la planta de Botnia, Cristina Fernández recordó el saludo del presidente de la República, Tabaré Vázquez, cuando se conocieron los resultados preliminares de la elección nacional argentina, que la consagraron como la próxima presidenta de los argentinos. "Fue uno de los primeros. (...) Tabaré llamó el mismo domingo, Hablamos muy bien. Siento gran estima por él", manifestó Fernández.
Si bien la planta de Botnia podría estar funcionando desde la semana pasada, el jueves pasado, el presidente Vázquez accedió al pedido del canciller español Miguel Angel Moratinos, y suspendió hasta la XVII Cumbre Iberoamericana que se realizará en Chile del 8 al 10 de noviembre, la aprobación de la habilitación final para la empresa. La Cumbre será en el marco en el cual el facilitador buscará lograr un acuerdo entre los presidentes Vázquez y Néstor Kirchner.
Los asambleístas de Gualeguaychú aseguraron ayer, luego de conocidas las declaraciones de Cristina Fernández, que continuarán la lucha con la movilización social, más allá de la postura del gobierno argentino frente al conflicto. El asambleísta Osvaldo Moussou señaló al portal Clarin.com que independientemente de lo que haga el gobierno, "Gualeguaychú va a seguir con la lucha" contra la instalación de la planta de celulosa de Botnia.
Juan Veronesi consideró "lamentable" que Cristina Fernández ponga en duda que Botnia contamina. Aseguró que si la presidenta electa tiene dudas "está totalmente mal informada". Sobre las intenciones de Cristina Fernández de preservar las relaciones entre Argentina y Uruguay, Veronesi considera que hay una "agresión gravísima de parte de Uruguay hacia Argentina con la instalación de Botnia, y eso es la piedra de escándalo entre las relaciones".
Agregó que proteger "las buenas relaciones por encima de la defensa del pueblo argentino me parece que no es lo más acertado". Reclamó que la próxima presidenta argentina tiene "la gravísima obligación de exigir al gobierno uruguayo que retire este objeto de crisis entre los dos pueblos". *
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