BAGDAD, AFP
La Comisión Electoral comenzó ayer martes el recuento a nivel nacional de los votos de las elecciones iraquíes en Bagdad, donde la vida retomó su ritmo tras una pausa de tres días.
Mientras el país esperaba los resultados de los comicios del domingo pasado, que fueron rodeados por un dispositivo de seguridad que casi paralizó Irak, se multiplicaron los llamados a la unidad de todos los iraquíes.
El presidente saliente Ghazi Al Yauar abogó así por el lanzamiento de un "diálogo y una reconciliación (...) con todo el mundo. Todos aquellos que no han recurrido a la violencia deber ser actores en el proceso político". "No hubo ni vencedores ni vencidos", agregó, invitando al Partido Islámico Iraquí, importante formación sunita que se retiró de la carrera electoral, a participar en la redacción de la Constitución.
Yauar anunció también que era candidato a su propia sucesión. El lunes, el primer ministro Iyad Alaui lanzó un llamado en el mismo sentido. "Hoy entramos en una nueva fase. Todos los iraquíes, hayan votado o no, deben trabajar juntos para construir el futuro de la nación".
En Bagdad, el recuento de votos comenzó ante la prensa y observadores en el centro nacional que puso en funciones la Comisión Electoral, anunció Adel Al Lami, dirigente de la Comisión.
Un primer escrutinio tuvo lugar en cada puesto de votación, y luego los resultados y los boletines fueron enviados a Bagdad para el recuento nacional.
La Comisión Electoral anunció que más de 200 empleados trabajarán en horario continuo para introducir los resultados en 80 computadoras. A ese ritmo, los números definitivos se conocerán en un plazo de una semana a diez días. *
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