BEIRUT, AFP
La fuerte explosión, que tuvo lugar en un sector muy concurrido a mediodía, causó un gran cráter en la calzada y gigantescas llamas que impedían llegar hasta las víctimas atrapadas en los automóviles incendiados.
Las fuerzas de seguridad acordonaron la zona, cubierta por una densa humareda, mientras las ambulancias trasladaban a los numerosos heridos entre el estruendo de las sirenas.
El atentado causó graves daños materiales en los edificios circundantes, entre los que había muchos bancos y hoteles, concentrados en esa zona próxima al paseo marítimo.
Rafic Hariri, uno de los principales responsables de la oposición libanesa muy conocido en el extranjero, fue trasladado poco después del atentado al hospital de la Universidad Americana de Beirut pero ya estaba muerto a su llegada. Su cuerpo quedó destrozado, según un empleado del hospital.
Los cadáveres de otras nueve personas muertas en el atentado fueron trasladados al mismo hospital, al igual que un centenar de heridos, declaró el establecimiento en un comunicado.
La agencia oficial de información libanesa ANI confirmó la muerte de Hariri y añadió que el jefe del Estado, Emile Lahud, iba a presidir por la tarde una reunión del Consejo Superior de Defensa, formado por jefes de todos los organismos de seguridad.
Varias televisiones libanesas habían anunciado que los ex ministros Samir al Jisr y Basel Fleihan murieron con Rafic Hariri, una información que más tarde fue desmentida.
Entre los muertos está por lo menos uno de los guardaespaldas de Hariri, Haya al Arab, según el canal de televisión privado libanés LBC. Según Future TV, la televisión del propio Hariri, que ayer lunes por la tarde emitía versículos del Corán, se trata de un atentado con coche bomba.
El atentado se inscribe en un contexto de gran tensión política en el Líbano y en Siria, sometidos a fuertes presiones estadounidenses e internacionales. El Líbano se prepara para las elecciones legislativas del segundo trimestre de este año mientras Estados Unidos acusa a Siria de respaldar al terrorismo. Rafic Hariri, artífice de la reconstrucción económica del Líbano y personalidad respetada en el mundo financiero internacional, dimitió a principios de octubre de 2004.
Musulmán sunita, había hecho fortuna en Arabia Saudita antes de orientarse hacia la política y acceder al poder en el Líbano por primera vez en 1992.
Formó cinco gobiernos entre 1992 y 2004 y se acomodó como pudo a las reglas del juego impuestas por Damasco, que ejerce una gran influencia sobre su vecino occidental y mantiene aún unos 15.000 soldados en el Líbano.
El primer ministro libanés Omar Karamé se desplazó hasta el lugar de la explosión, mientras los diputados interrumpían la sesión parlamentaria, según las televisiones. El presidente sirio Bachar al Assad calificó el atentado de "terrible acto criminal" y dirigió "a la familia de Hariri, así como a las familias de las (demás) víctimas sus sinceras condolencias", según la agencia oficial siria Sana.
Por su parte, Francia condenó el atentado contra Hariri, amigo personal del presidente francés Jacques Chirac, y pidió una investigación internacional. *
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