DAMASCO, AFP
Siria, potencia tutelar de Líbano, se encuentra a la defensiva tras el atentado del lunes en Beirut contra el ex primer ministro libanés Rafic Hariri, que podrían graves consecuencias para el régimen de Damasco, según los analistas.
Siria, acusada abiertamente por la oposición libanesa de ser responsable del atentado y objeto de sospechas internacionales, probablemente "se esfuerce por rechazar las acusaciones", afirmó el politólogo sirio Michel Kilo.
Hay que abrir "una investigación imparcial y honesta y anunciar sin demora los resultados", dijo Kilo.
El asesinato de Hariri es "el acontecimiento más importante en Líbano desde la guerra civil" que asoló el país durante 15 años (1975-1990), a criterio del experto.
"Abrir una investigación internacional es lo primero que hay que hacer y es conveniente" para todas las partes, consideró por su parte un diplomático occidental destinado en Damasco.
La oposición libanesa anti-siria, que se reunió el lunes por la noche en el domicilio de Rafic Hariri, imputó en un comunicado al "poder libanés y al poder sirio" la "responsabilidad del crimen". *
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