JERUSALEN, AFP
"El domingo ha sido un día negro. Tenemos que admitir que vamos hacia una división del pueblo (...) No permitiremos que esta evacuación se lleve a cabo, aunque sea a costa de vidas humanas o incluso de la mía", advirtió Pinchas Wallerstein, un jefe colono.
El gobierno israelí ordenó el domingo la evacuación en ocho semanas a partir del 20 de julio de 8.000 colonos de 21 asentamientos de la franja de Gaza y otros cuatro de Cisjordania.
El rabino Yehiel Elnekaveh, del bloque de colonias de Gush Katif, en la banda de Gaza, excluyó no obstante "que se vierta una sola gota de sangre judía".
Sin embargo, subrayó que "la decisión del gobierno de retirar a los colonos es contrario a la Tora, que obliga a los judíos a conservar Eretz Israel (en las fronteras bíblicas) y a no evacuar a los judíos de sus hogares".
En un comunicado, el comité de rabinos del Yesha --siglas hebreas del Consejo de Localidades Judías de Judea-Samaria (Cisjordania) y Gaza-- la principal organización de colonos, afirmó que la "Halacha (tradición religiosa judía) establece que no se debe obedecer a un rey que actúe contra la Tora".
El Yesha, que hasta ahora sólo ha organizado manifestaciones contra la retirada, se reunirá en la tarde del lunes para decidir su línea de actuación.
Sin embargo, los elementos más radicales de la derecha nacionalista israelí han expresado su apoyo a los llamamientos para que los militares desobedezcan las órdenes de evacuar a los colonos.
Sharon y numerosos ministros han recibido en las últimas semanas numerosas amenazas anónimas de muerte, cuyos autores son probablemente extremistas judíos que juraron torpedear el plan de retirada.
Esta virulenta campaña recuerda la que precedió al asesinato en 1995 del primer ministro laborista Yitzak Rabin, por un extremista judío religioso opuesto al proceso de paz con los palestinos.
Mientras tanto, Israel liberó el lunes a 500 presos palestinos como gesto de confianza hacia la Autoridad Nacional Palestina destinado a favorecer el relanzamiento del proceso de paz.
Los prisioneros fueron llevados en unos quince autobuses que dejaron el centro de detención de Ketziot, en el desierto del Néguev (sur de Israel) y devueltos a los territorios palestinos a través de cinco puntos de paso.
Israel anunció su intención de liberar a 900 prisioneros palestinos, de los 7.600 que están en cárceles hebreas. Un comité conjunto israelo-palestino debe decidir quiénes serán los próximos cuatrocientos.
En Ramala, en Cisjordania, el Consejo Legislativo Palestino (CLP, parlamento) se ha reunido para aprobar la composión del primer gobierno de la era post-Arafat, formado con 22 miembros por el primer ministro Ahmad Qurei. *
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