BEIRUT, AFP
Dos semanas después del asesinato de Rafic Hariri, Líbano vive momentos críticos de su historia y hoy lunes podría ser una jornada decisiva, con un debate en el Parlamento y manifestaciones previstas a favor y en contra de Siria, aunque el gobierno anunció su prohibición.
El gobierno libanés prohibió "toda manifestación y congregación" para "preservar la paz civil", informó el ministro del Interior Soleiman Frangié difundido ayer domingo.
La oposición plural anunció su decisión de mantener la consigna de una manifestación pacífica hoy lunes en Beirut, pese a la prohibición del ministro del Interior.
La oposición, sostenida por una parte considerable de la población, responsabiliza a Siria del atentado, lo cual Damasco rechaza. Ahora, a pedido del secretario general de la ONU, Kofi Annan, se hará cargo de la investigación una misión enviada especialmente y que llegó el viernes a Beirut.
El subsecretario de Estado adjunto estadounidense, David Stterfield, llegado el sábado, advirtió a Siria contra una tentativa de jugar la carta de la desestabilización del Líbano.
La pulseada entre la oposición y el gobierno pro-sirio debería culminar hoy lunes con dos acontecimientos: un debate de política general en el Parlamento, durante el cual se presentará una moción de censura contra el gobierno, y dos manifestaciones de pro y anti sirios, anunciadas en la Plaza de los Mártires de Beirut.
Para contrarrestar a quienes reclaman el retiro sirio, asociaciones cercanas a Damasco llamaron a congregarse en la plaza, donde la oposición tiene prevista "una inmensa manifestación" y donde miles de personas se reúnen ya todas las noches desde hace 12 días.
Los pro-sirios esperan protestar contra "la injerencia de Francia y Estados Unidos" en los asuntos del Líbano, pues consideran que la visita de Satterfield es "un desafío a la dignidad de la patria". Por eso llamaron a "los responsables y las personalidades patrióticas a rechazar al 'Paul Bremer del Líbano'", en referencia al ex administrador civil norteamericano en Irak.
Sin embargo, el gobierno libanés prohibió "toda manifestación y congregación" para "preservar la paz civil", según un comunicado del ministro del Interior, Soleiman Frangié.
El ministro "pidió a las fuerzas de seguridad que tomen las medidas necesarias para preservar el orden y la seguridad y prohibir las manifestaciones y congregaciones el lunes", señaló la nota. *
Comentarios (beta!)