Una nueva misión hacia Marte será lanzada mañana miércoles por la NASA, 18 meses después de la llegada al planeta rojo de los robots Spirit y Opportunity, que todavía prosiguen con éxito sus misiones de exploración en el cuarto planeta del sistema solar a partir del sol. La misión "Mars Reconnaissance Orbiter", marca el nuevo capítulo del programa y su mayor objetivo es que un estadounidense llegue algún día a Marte, como desea el presidente George W. Bush.
"Tenemos pensado usar, en el curso de los próximos años, los ojos de esta nave en órbita marciana baja como uno de nuestros principales instrumentos de búsqueda y evaluación de los mejores lugares para las futuras misiones de exploración robóticas en la superficie de Marte", explicó Douglas McCuistion, uno de los encargados del programa. Para esas próximas exploraciones es que está previsto el lanzamiento de la nave "Phoenix" hacia Marte en agosto de 2007, con la misión de posarse en el suelo helado de uno de sus polos para buscar indicios de agua y de vida pasada o actual. Luego vendría el Mars Science Laboratory, cuyo lanzamiento está pautado para octubre de 2009.
El antecedente es la exitosa operación que realizaron los robots Spirit y Opportunity, que descubrieron la existencia de agua y las condiciones necesarias para el desarrollo de organismos vivos en el planeta rojo. El "Mars Reconnaissance Orbiter" (MRO), un proyecto de más de 500 millones de dólares, está dotado de seis instrumentos de una potencia sin precedentes para explorar Marte desde la capa superior de su atmósfera hasta su subsuelo.
Los científicos utilizarán tres de estos equipos de medición para estudiar los orígenes del agua y el hielo en este planeta. El MRO se unirá a otras tres naves, dos estadounidenses, el Global Surveyor y Mars Odyssey, además del europeo Mars Express, que ya está investigando los vestigios de hielo y agua en el planeta rojo. "Los descubrimientos espectaculares que se han hecho estos últimos años evidenciaron que en Marte existían hondonadas recientes, suelos helados cerca de la superficie y sitios muy extensos de antiguos depósitos de agua", subrayó Michael Meyer, responsable científico de esta misión en la NASA. "Saber más de lo que pasó con el agua en Marte nos conducirá a concentrar nuestras investigaciones en la evetual existencia en el pasado y en el presente de vida en este planeta", subrayó Meyer al sostener una conferencia de prensa a finales de julio. Para realizar su investigación, el MRO estará dotado de tres instrumentos: un espectómetro que detecta los minerales relacionados a la presencia del agua, un radar de la agencia espacial italiana capaz de penetrar el suelo para ver la presencia de agua o hielo, así como un radiómetro que analice los polvos atmosféricos, el vapor y las temperaturas. *
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