NEVE DEKALIM, FRANJA DE GAZA, AFP
En cuanto han visto que los jeeps militares se acercaban a la colonia de Neve Dekalim, cientos de jóvenes han montado en cólera, indiferentes a los llamamientos de las autoridades del asentamiento, opuestas a todo acto de violencia durante la retirada.
Los adolescentes, muchos llegados de Israel o de otras colonias de Cisjordania para participar en la lucha contra la evacuación, se abalanzaron contra los vehículos, les reventaron los neumáticos y rompieron los cristales.
No esperaron hasta la evacuación propiamente dicha, que empieza mañana martes. El Ejército israelí empezará entonces a sacar a la fuerza a los colonos y sus seguidores. Estos jóvenes querían demostrar cuanto antes que las cosas no van a ser por las buenas. Su botín de guerra: unos mapas de las colonias de la franja de Gaza que han sacado de un jeep y que luego han roto y quemado en el arcén.
Dentro del asentamiento, calma total. Los habitantes en sus casas, en familia, parecen estar a mil kilómetros de los enfrentamientos que se registran a unos cientos de metros de sus viviendas.
"No queremos una lucha como ésta", dice Lior Kalfa, secretario general de Neve Dekalim. "Nosotros queremos una oposición pasiva. Hemos decidido bloquear la entrada de los jeeps sentándonos a la entrada de la localidad, cantando y rezando. Todo menos esto...", dice, decidido a expulsar cuanto antes a estos jóvenes, muchos de ellos infiltrados ilegalmente en la franja de Gaza.
El rabino Shlomo Aviner, de la colonia de Bet El, se encarama al capó de un jeep para arengar a la gente y pedir calma. El viejo rabino, que aboga por la oposición pasiva, no cae bien a estos jóvenes, convencidos de que sólo con sentarse delante de los soldados decididos no se impedirá la evacuación.
Uno de ellos, furioso, se precipita contra el jeep, provoca la caída del rabino y lo golpea. Aunque sus congéneres preconizan la resistencia pasiva, muchos estiman que se ha pasado. Siguen grandes discusiones entre jóvenes que minutos antes estaban unidos frente al Ejército. Algunos se chillan entre sí, otros están a punto de llegar a las manos.
En medio de este lío, la evacuación tiene lugar, transcurre a la vista de todos. Circulan camiones que, imperturbables, transportan tractores, árboles e incluso pollos de colonos que han decidido marcharse. *
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