BAGDAD, AFP
Los dirigentes iraquíes reinician este martes sus discusiones en torno del proyecto de Constitución, un día después de haber fracasado en la programada presentación del texto ante el Parlamento.
Tienen una semana para concluir, conforme a la enmienda de la Ley fundamental aprobada el lunes. De lo contrario, el Parlamento será disuelto y deberán organizarse elecciones generales.
"Un nuevo round de negociaciones está previsto hoy para intentar resolver los temas pendientes", declaró a la AFP Jawad Maliki, el número dos del partido chiíta Dawa del primer ministro Ibrahim Jaafari.
"Con un poco de voluntad, es posible superar las divergencias en un día", dijo, subrayando que el debate abordaría las cuestiones esenciales de la naturaleza del federalismo y el lugar del Islam en el Estado.
"No es necesario un consenso total (...) ya que finalmente será el pueblo el que se pronunciará sobre el texto en un referéndum", dijo, dando a entender que basta con un acuerdo entre los partidos chiítas y kurdos dominantes para elaborar el proyecto de Constitución y presentarlo al Parlamento.
Un negociador del movimiento del Entendimiento nacional del ex primer ministro Iyad Allaui subrayó, por su parte, que los responsables iraquíes "no tienen otra opción que la de culminar el trabajo en el nuevo plazo".
"La dificultad proviene del hecho de que debemos tener un texto satisfactorio para todos y que esté a la altura de las aspiraciones del pueblo iraquí", declaró el negociador Rassem Al Awadi.
Jaafari no descartó la posibilidad de una disolución del Parlamento, pero estimó posible que se logre un acuerdo antes del 22 de agosto.
Los responsables norteamericanos, preocupados por que los dirigentes iraquíes respeten el calendario de transición política que prevé un referéndum sobre la Constitución el 15 de octubre y elecciones el 15 de diciembre, multiplicaron las declaraciones tranquilizadoras.
"Aplaudo los heroicos esfuerzos de los negociadores iraquíes y aprecio su trabajo para resolver los temas que faltan a través de la negociación y el diálogo continuado", declaró el presidente de Estados Unidos, George W. Bush.
La población sigue pagando el precio de la violencia. Dos policías iraquíes murieron y unas 30 personas resultaron heridas en actos de violencia el martes en Bagdad.
Entre los heridos, 26 lo fueron por disparos. Algunos indicaron haber sido atacados por un helicóptero norteamericano, lo que no fue confirmado por la Fuerza multinacional.
El ejército norteamericano anunció que un "detenido de seguridad" en la prisión de Abu Ghraib, en el oeste de Bagdad, fue encontrado muerto el lunes, sin precisar las causas de son deceso ni su nacionalidad.
En abril 2004, esta prisión estuvo al centro de un escándalo luego que la prensa norteamericana revelara que soldados estadounidenses habían maltratado y humillado a prisioneros iraquíes. *
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