FRANJA DE GAZA, AFP
El plazo de 48 horas para abandonar las implantaciones voluntariamente concluía el martes a medianoche y horas después, los soldados estaban presentes en al, Bedolah, Tel Katifa, Atsmona y Shirat Hayam y Neve Dekalim.
En esta última, un dispositivo total de 10.000 militares y policías desarmados se enfrentaron a escenas de una violencia psicológica terrible que en algunas ocasiones acabaron provocando las lágrimas de los agentes.
Al paso de los soldados, las mujeres de Neve Dekalim les gritaban e insultaban mostrándoles a sus hijos más pequeños en un intento de hacerles dar marcha atrás.
Mientras, los jóvenes construían barricadas y quemaban contenedores de basura, planchas de madera y neumáticos para impedir el paso de los soldados.
El calor y el humo eran insoportables en las calles de esta colonia, donde viven unas 2.500 personas, de las cuales más de la mitad abandonó sus casas en los últimos días, según portavoces militares.
Según las mismas fuentes, más de la mitad de los 8.000 colonos de la franja de Gaza también salió de la región, sobre todo desde el martes. En pleno proceso de evacuación de las colonias, el primer ministro israelí, Ariel Sharon, artífice de este plan de retirada de Gaza, se dijo "afectado, hasta el punto de llorar" al ver las imágenes de los soldados que abandonan Gaza.
"No acuséis a los soldados del Ejército por la evacuación, acusadme a mí porque soy el único responsable", añadió el primer ministro.
Además, afirmó que la colonización en Cisjordania seguiría "desarrollándose" después de la retirada de Gaza, lo cual merma las esperanzas palestinas de que la evacuación de estas implantaciones sea el primer paso de un proceso mayor que tenga por fin la paz en la región.
Sin embargo, Sharon reconoció que no hay duda de que los palestinos están haciendo grandes esfuerzos para que este desalojo se lleve a cabo sin problemas.
En vistas de la situación, un portavoz del ejército israelí afirmó que la evacuación podría finalizarse "dentro de algunos días".
Durante toda la jornada y hasta el último momento, los militares intentaron que los habitantes abandonaran sus casas voluntariamente y los activistas montaran sin violencia en los autobuses que les conducirían fuera de la Franja.
Pero los soldados, que han sido especialmente entrenados para esta situación perdían la compostura y la paciencia ante los jóvenes, quienes eran literalmente arrastrados a los vehículos y conducidos al puesto de frontera de Kissufim, es decir, fuera de la franja de Gaza.
En muchos casos, hacían falta seis agentes para introducir a un joven en el autobús y una vez dentro, los activistas rompían los cristales para volver a escaparse.
Paralelamente, en la sinagoga permanecían atrincherados cientos de jóvenes que desean defender este lugar de los militares y celebraron una emotiva ceremonia en la que la Torah (escrituras sagradas de los judíos) fue simbólicamente retirada del lugar.
"Esperamos que esta Torah que hoy es expulsada de Neve Dekalim pueda volver un día a esta tierra", confió el rabino Harav Mordechay, con la voz quebrada por el llanto.
Exhaustos por el esfuerzo y el intenso sol de mediodía, los militares acababan refugiándose a la sombra junto a los jóvenes militantes de derecha.
La tensión prácticamente desaparece y la fraternidad entre compatriotas se impone antes de volver a la lucha minutos después.
La situación de tensión se repetía en Shirat Hayam o Morag, al sur de la franja pero en la mayoría de asentamientos, la situación era relativamente tranquila y la resistencia estaba totalmente controlada.
Desde que comenzó la evacuación de los asentamientos, el lunes pasado, y los colonos recibieron órdenes de expulsión que les daban 48 horas para abandonar la región, seis colonias fueron evacuadas, otras cuatro están en vías de evacuación y 11 esperan su turno o comienzan a hacer las maletas. *
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