BARILOCHE, AFP
Los ministros de Relaciones Exteriores y representantes de 19 países de Latinoamérica se "comprometieron a seguir sosteniendo los esfuerzos del pueblo haitiano en alcanzar una solución democrática y duradera a la actual crisis política económica y social".
En el comunicado final de una reunión extraordinaria, los cancilleres expresaron su satisfacción por "los progresos alcanzados en los preparativos del proceso electoral" que debería comenzar con una primera ronda de elecciones presidenciales en noviembre y una posible segunda vuelta en diciembre.
Los países latinoamericanos, que son mayoría en la misión militar de la ONU en Haití, decidieron apoyar al representante especial del secretario general de Naciones Unidas, el chileno Juan Gabriel Valdez, y la misión de la Organización de Estados Americanos (OEA) en el país caribeño.
El canciller argentino Rafael Bielsa dijo en rueda de prensa al final de la cita que era necesario "prolongar la misión de la ONU al periodo post electoral", lo que ya había sido solicitado por Valdés.
Haití "se ha transformado en símbolo de la preocupación solidaria y activa de los países de la región, por restablecer la paz, la vigencia de los derechos humanos y el fortalecimiento del orden democrático allí donde se vean alterados", dijo el presidente de la reunión.
La participación de ese foro eminentemente político de América Latina y el Caribe en la misión de la ONU y la "permanencia de ese foco de atención, se realiza a partir de un profundo respeto al pueblo haitiano y por el derecho internacional", dijo Bielsa en el discurso. El enviado especial del secretario general de la ONU en Haití, el chileno Juan Gabriel Valdés, había planteado ante la cumbre que se prolongue durante otros cuatro años la misión militar de la ONU para la estabilización de Haití (Minustah).
Presentó a la vez un nuevo balance de la composición de la Minustah, que con 6.400 efectivos y 1.200 policías espera recibir en setiembre a 700 militares jordanos, que "evitaron una guerra civil" tras la caída de Jean Bertrand Aristide en febrero de 2004.
Valdés ratificó que los países latinoamericanos son la fuerza principal del grupo, con 1.200 brasileños, 500 argentinos, 500 chilenos, 500 uruguayos y 300 peruanos.
Explicó que la decisión de prolongar el mandato debe tomarla el Consejo de Seguridad, que cuenta con el apoyo del Grupo y Kofi Annan, pero dependerá además de "los deseos del nuevo gobierno". Dijo que el calendario electoral se ha modificado posponiendo para enero las municipales, celebrando primera ronda de presidenciales el 15 de noviembre y una eventual segunda vuelta el 28 de diciembre. El gobierno electo tomará posesión en febrero de 2006 al concluir la actual misión de la ONU en Haití.
El canciller venezolano Alí Rodríguez expresó la disposición de su país a ofrecer apoyo en energía, salud y educación para Haití.
El diplomático de la ONU añadió que Haití padece 70% de desempleo, casi no cuenta con agua potable ni electricidad y que representa "una miseria horrible en nuestro hemisferio".
El anfitrión de la cumbre de cancilleres explicó que la creación de un fondo paralelo de ayuda social evita los severos controles internacionales que Haití no puede cumplir para la entrega de fondos de ayuda extranjera.
"Todo desembolso de recursos obliga a Haití a requisitos que no puede cumplir" por su precaria situación política, por lo que el fondo alternativo puede acortar el camino de la ayuda.
El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, ratificó el jueves ante la reunión el compromiso del organismo con las elecciones generales de diciembre en Haití y también propuso que la misión de la ONU se prolongue al período poselectoral.
"El programa central, el gran programa es el apoyo a la comisión electoral provisoria y a la realización de la elección", dijo Insulza, quien afirmó que "ahora hay dos millones" de haitianos registrados y casi una decena de candidatos presidenciales. *
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