PARIS, AFP
Además, el incendio causó 30 heridos, dos de ellos graves.
Cuatro meses después de un drama similar en un hotel del céntrico barrio parisino de la Opera, este incendio desencadenó una nueva polémica sobre el peligro de las viviendas en mal estado.
El edificio de siete pisos donde ocurrió la tragedia, situado en el cruce del bulevar Vincent Auriol y la calle Edmond Flamand, en el centro este de París, fue construido a comienzos del siglo XX y vivían en él 130 personas originarias de Malí, Senegal, Costa de Marfil y Gambia, entre ellas un centenar de niños. Todos ellos habían sido alojados por una asociación caritativa.
El incendio costó la vida a 14 niños y a una mujer embarazada. Una madre africana perdió a cuatro de sus seis hijos, señaló la policía.
Además, la identificación de las víctimas será "larga y difícil", sobre todo de los calcinados, según el IML. Por la tarde, seguían ingresados seis heridos, entre ellos un adulto y un niño "en estado grave", anunciaron fuentes de la Asistencia Pública de los Hospitales de París (AP-HP).
El presidente francés Jacques Chirac ha transmitido su conmoción ante "esta catástrofe espantosa que enluta a toda Francia".
Las imágenes dantescas que se vivieron en el lugar consternaron a los testigos.
"Se veían muchos niños que llamaban en las ventanas", contó a la AFP Mohammed Cissé, llegado poco después de que se declarase el fuego. Las llamas se propagaron rápidamente por el hueco de la escalera, provocando pánico.
La mayor parte de las víctimas murieron asfixiadas, dijo un oficial de los bomberos.
La mayoría de los vecinos del edificio eran inmigrantes regulares con empleo que llevaban quince años pidiendo apartamentos decentes tras haber aceptado abandonar una vivienda que ocupaban ilegalmente. *
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