NUEVA ORLEANS, AFP
La amenaza Katrina sobre las plataformas petroleras en las aguas del Golfo de México obligó a cerrar más de 700 pozos petroleros y llevó a los precios del crudo a hasta un nuevo récord de 70,80 dólares, aunque luego bajó tres dólares.
Una lluvia torrencial y violentos vientos se abatieron sobre Nueva Orleans cuando Katrina llegó a tierra como un devastador huracán de categoríoa cuatro, provocando la anegación de las calles, caídas de árboles y de tendido eléctrico.
Los vientos, además, arrancaron parcialmente el techo del estadio Superdome, que ofició como principal refugio y donde según los últimos datos se guarecían 10.000 personas.
Decenas de miles de residentes de Nueva Orleans se dirigieron a zonas más altas, como Biloxi, en Mississippi, luego de que las autoridades ordenaran la evacuación obligatoria. Nueva Orleans está construída en el delta del río Mississippi y buena parte de la urbe se encuentra bajo el nivel del mar, rodeada de diques, lo que la hace muy vulnerable a los oleajes y mareas.
Muros caídos, coches aplastados y árboles arrancados se desparramaban el lunes por el sector histórico de Nueva Orleáns, conocido como el Barrio Francés, después de que el huracán arrasara la ciudad.
El turístico laberinto de las calles angostas con sus pintorescas casas y bares, que normalmente desprenden el aroma de la cocina creole y notas de jazz, parecía una zona de guerra.
El presidente George W. Bush exhortó a los residentes de las regiones azotadas por Katrina a mantenerse en los refugios hasta que la depresión tropical no se aleje completamente y prometió que el gobierno federal ayudará a las víctimas.
Para tres adultos mayores, la evacuación desde un hogar de ancianos hacia Baton Rouge resultó fatal: murieron poco después de haber llegado a la capital de Luisiana, presumiblemente por deshidratación, según declaró el portavoz de la policía del Estado, Markus Smith. En la mañana del lunes, la mayor parte de Nueva Orleans se encontraba sin energía eléctrica. Los hospitales de Nueva Orleans aplicaron planes de emergencia para evacuar a pacientes y personal de los pisos más bajos hacia los más altos.
Las autoridades se vieron obligadas a apagar las bombas para evacuar el agua de las calles de la ciudad.
Katrina podría ser uno de los "dos o tres (huracanes) más caros" de la historia de Estados Unidos, con un costo entre 12 y 26.000 millones de dólares" para las aseguradoras, según fuentes del sector de previsiones. AIR Worldwide Corp., que evaluó los riesgos de catástrofes para las compañías, indicó que Katrina podría tener un costo para el conglomerado de las industrias entre 12 y 26.000 millones de dólares. Desde que llegó a tierra el ciclón disminuyó progresivamente su intensidad mientras se dirigía hacia el norte. El centro Centro Nacional de Huracanes (NHC por su sigla en inglés) en un boletín difundido a las 19H00 GMT, lo ubicó como huracán de categoría uno, con vientos de 155 km/h.
A esa hora Katrina se movía lentamente hacia el norte a unas 18 millas por hora (30 km/h) en dirección a las regiones centrales del estado de Mississippi.
Pero si bien el huracán perdía fuerza, su paso provocó condiciones atmosféricas propicias para la festación de tornados, lo que obligó además a los servicios de defensa civil a emitir alertas adicionales.
El paso del huracán tuvo un fuerte impacto en los precios del petróleo, y Washington se manifestó dispuesto a recurrir a sus reservas estratégicas para mantener el suministro, en momentos en que la infernal tempestad alcanzaba las refinerías de las afueras de Nueva Orleans.
De su lado, el ministro saudita del Petróleo, Ali al Nuaimi, afirmó que su país estaba dispuesto a aumentar su producción de petróleo para compensar cualquier disminución del aprovisionamiento causada por el huracán Katrina. El temporal puede afectar hasta el 40% de la producción de crudo en una amplia franja de la costa sur norteamericana, desde Texas, en el oeste, hasta Florida, en el este, según expertos. *
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