FRANÇOISE KADRI, AFP, SANTIAGO
PREGUNTA: Michelle Bachelet, que tenía más de 50% de intención de voto hace seis meses perdió mucho terreno desde la entrada de Piñera como competidor. ¿Cómo se explica ese fenómeno?
RESPUESTA: El equipo de Bachelet no supo reaccionar al cambio de escenario con el factor Piñera. Este se muestra enérgico, decidido, lleno de facetas porque es empresario, ecologista, rey de la fiesta con su canal de televisión lleno de celebridades, político y piloto de helicóptero. Por ahora no le ha sacado votos a Bachelet pero ha debilitado su electorado puesto que en 1999 había a estas alturas 12% de indecisos y ahora hay 19%.
El problema de la campaña de Bachelet es que permitió a Piñera penetrar su electorado, el que se fuga que es de centro, creyente y conservador, que tiene problemas para votar por una mujer que además es laica y de izquierda. Piñera es mejor para ese electorado.
Desde que llegó Piñera, Bachelet ha perdido entre los hombres, en grupos de la clase media emergente: pequeños empresarios y comerciantes que tienen más confianza en su éxito personal, que no quieren mas protección del Estado pero sí más oportunidades.
P: La campaña de Bachelet arrancó muy pronto con esta imagen de novedad, de ser mujer, de estar más cerca del ciudadano de la calle. ¿No se ha desgastado esa imagen? ¿Cuál debería ser su estrategia frente a Piñera?
R: Entre más cerca se está de las elecciones, más se debe estimular a los electores. Hay que cambiar de actitud, valorizar otros actos de la personalidad. La fuerte identificación de Bachelet con el hombre la calle, el slogan 'Estoy Contigo' era brillante, generó una identificación en una sociedad que quería eso, líderes que no estuvieran encerrados en su torre de marfil, ella representaba la voz de los sin voz, dando la sensación de que todos podían entrar a La Moneda (Palacio presidencial), todos los que han sufrido, los que han sido maltratados y continuado a pesar de todo, como ella: madre soltera que educó sola a sus hijos, víctima de violación a los derechos humanos (ella fue torturada y su padre, un general, murió bajo el régimen de Augusto Pinochet)... todos esos atributos eran muy fuertes hace tres meses pero entonces apareció Piñera.
Para contrarrestar el 'fenómeno Piñera" ella debería erigir un dique muy fuerte para evitar que él llegue a la segunda vuelta y acapare el voto centrista. Para ganar en segunda vuelta en 1999, Lagos confrontó el mismo problema que ahora tiene Bachelet (fuga de centristas) y privilegió entonces la figura de la ex canciller demócrata-cristiana Soledad Alvear.
P: ¿Qué pronóstico hace para la primera vuelta, este domingo?
R: Creo que en las legislativas, la Concertación (centro-izquierda) va a tener 49 a 50% de los votos y la derecha solamente 42 a 43%. Para la presidencial, Bachelet debería obtener entre 44 y 45%, los dos de derecha (Joaquín Lavín y Piñera) no más de 43% sumados y Bachelet dispondrá del voto de Hirsh, que podría ser de 7%. En ese caso, ella ya estaría al otro lado (ganaría la presidencia). Pero si la suma de su votación y la de Hirsh es inferior a 50% la situación se le complica. Un 44 a 45% no es bueno para ella ni para la Concertación porque Bachelet recibiría menos que Lagos en 1999, en circunstancias más difíciles para este último pues debía afrontar una recesión y reemplazar a gobiernos con poca popularidad. La vida política chilena está bien organizada, con poco espacio para el carisma y el mesianismo. Es una sociedad dividida en tres grandes corrientes: la derecha, el centro cristiano y la izquierda laica que representa alrededor de un tercio cada una. La derecha alcanzó un máximo con Lavín en 1999 con 48%. Lavín era entonces un fenómeno político. Después se normalizó. Luego el fenómeno fue Bachelet, que parecía caer del cielo como una Virgen y se pensaba que la Concertación alcanzaría un 60%, pero el fenómeno se disipó y todo volvió a la normalidad. Pasará lo mismo con Piñera: todos piensa que va a arrasar pero ese fenómeno también se normalizará. *
Comentarios (beta!)