BAGDAD, (AFP)
Los iraquíes de la diáspora votan este martes, después del turno de los enfermos, los presos y las fuerzas de seguridad, en unos comicios que no extinguirán la violencia incesante que vive Irak, según el propio presidente norteamericano, George W. Bush.
Más de 500 colegios electorales fueron instalados en 15 países para permitir a los votantes elegir a sus 275 representantes en la Asamblea Nacional para un período de cuatro años.
"Nosotros desplegamos todos los esfuerzos para que estas elecciones sean honestas, ya que todo problema tendrá repercusiones en la votación en Irak", declaró a la prensa el responsable de la Comisión electoral en Bagdad, Farid Ayar.
Doce oficinas de votación abrieron el martes en Jordania, donde se encuentra la oficina de la Comisión que supervisa el voto de la diáspora.
El presidente de la oficina, Hamdiya al Huseini, dijo esperar "un mayor número de electores a causa de la participación de los grupos que boicotearon las elecciones" en enero, en alusión a los sunitas, que decidieron abstenerse en aquellos comicios.
La campaña electoral y los días previos a la votación en Irak no conllevaron un descenso de la violencia. El martes el sunita Mezher Nagi al Dulaimi, cabeza de lista en las elecciones, murió tiroteado por unos desconocidos en la provincia rebelde de Al Anbar, al oeste de Bagdad, anunció una fuente de la seguridad.
En los Emiratos Arabes Unidos unos 12.600 iraquíes tienen derecho a voto en los colegios de Dubai y Abú Dhabi. Se dispusieron altas medidas de seguridad para evitar incidentes o ataques. *
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