WASHINGTON, AFP
"En las semanas que siguieron a los atentados (del 11 de septiembre de 2001) contra nuestro país, autoricé a la NSA, conforme al derecho estadounidense y a la Constitución, a interceptar las comunicaciones internacionales de personas conocidas por sus vínculos con Al-Qaeda y con organizaciones terroristas a las que está asociada", dijo Bush durante su alocución semanal por radio.
El presidente estadounidense George W. Bush se rehusó el viernes a comentar el informe de prensa según el cual él había autorizado en 2002 escuchas telefónicas extrajudiciales de miles de personas, invocando la lucha antiterrorista.
"No hablamos de las operaciones de inteligencia en curso para proteger el país", dijo Bush en una entrevista al canal televisivo PBS, en la primera reacción pública a la polémica generada sobre el papel de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) en el espionaje de estadounidenses y extranjeros en Estados Unidos.
"No hablamos de las fuentes ni los métodos", especificó Bush, al explicar que la "razón" de ello era que "existe un enemigo que nos acecha, y que le gustaría saber exactamente qué es lo que hacemos para detenerlo".
"Pienso que los estadounidenses quieren saber dos cosas. Una, si hacemos todo lo posible para proteger nuestro pueblo. Y dos, si protegemos las libertades civiles mientras lo hacemos. Y mi respuesta a ambas preguntas es sí, lo hacemos", aseguró el presidente.
Según el diario estadounidense The New York Times publicado el viernes, el presidente firmó en 2002 una orden que permite a la NSA, la agencia más secreta del país, espiar las conversaciones telefónicas y los correos electrónicos, de Estados Unidos al extranjero, de cientos y quizás miles de personas, sin solicitar la orden judicial requerida para el espionaje interno.
Altos asesores de Bush también se negaron el viernes a confirmar o negar los informes.
La secretaria de Estado norteamericana Condoleezza Rice declaró al respecto: "no haré comentarios sobre las actividades de inteligencia, porque las actividades de inteligencia por naturaleza son delicadas y no deben comprometerse".
"El presidente de Estados Unidos actuó legalmente en cada paso que tomó para defender al pueblo estadounidense y hacerlo en su responsabilidad constitucional", dijo Rice al canal televisivo NBC.
Según el diario, hasta ahora la NSA escuchó a 500 personas en Estados Unidos y entre 5.000 a 7.000 en el exterior, todos sospechosos de estar vinculados con el terrorismo. *
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