BAGDAD, AFP
Para ello, un gobierno de unión nacional aparece como la solución que se menciona con más insistencia.
La idea resurgió con fuerza el domingo durante una reunión de dirigentes kurdos en el norte del país en presencia del embajador de Estados Unidos, Zalmay Jalilzad.
El presidente de la región autónoma kurda, Massud Barzani, abogó por "un gobierno de unión nacional que represente a todos las componentes del pueblo iraquí, desde los árabes sunitas a los kurdos, pasando por los chiítas", coincidiendo con la posición del presidente iraquí, Jalal Talabani.
Desde el miércoles, Talabani se entrevista con representantes de todas las tendencias políticas con la intención de acercar los puntos de vista sobre los resultados parciales de las elecciones anunciados por la Comisión electoral independiente.
Entre los contestatarios de estos resultados, que dan ganadora a la lista de los chiítas conservadores, el dirigente sunita Salek Motlak se manifestó abierto a la idea de un gobierno de unión.
El sábado, los líderes chiítas conservadores rechazaron las acusaciones de fraude formuladas por 35 grupos y movimientos políticos e hicieron advertencias frente a la continuación de manifestaciones que interpretaron como un medio de presión a la Comisión electoral.
La reacción de los chiítas no impidió la continuación de estas manifestaciones, de las cuales la más importante tuvo lugar el domingo en Faluya, ex bastión rebelde sunita, al oeste de Bagdad.
Los 35 grupos descontentos de los resultados llamaron también a una marcha el martes en Bagdad.
Según fuentes kurdas, Talabani y Barzani quieren invitar al líder del Consejo Supremo de la Revolución Islámica en Irak (CSRII), Abdel Aziz Hakim, a entablar conversaciones sobre el gobierno.
El más prestigioso de los jefes religiosos chiítas, el gran ayatolá Sistani, aconsejó formar un gobierno de unión nacional, según un responsable chiíta.
Las negociaciones se desarrollan al mismo tiempo que continúa la violencia, que dejó el lunes 18 muertos, entre ellos ocho policías, sobre todo en Bagdad y la región de Baaquba, al norte de la capital.
Cinco policías resultaron muertos en un ataque a manos de unos 30 insurgentes a un puesto de control en Bohruz, en las inmediaciones de Baaquba.
En otro ataque en la misma región murieron una candidata a las recientes elecciones legislativas por la lista chiíta conservadora de la Alianza Iraquí Unificada (AIU) y tres agentes que la escoltaban, según la policía.
El gobernador de la provincia de Diyala, Raad Rachid Mulla Jawad, salió ileso de un atentado con coche bomba en Baaquba que acabó con la vida de uno de sus guardias e hirió a otros dos, según una fuente de seguridad.
En Kirkuk (norte), un civil resultó muerto y otros dos heridos de gravedad en un ataque a una estación de servicio.
En Bagdad estallaron cuatro coches bomba al paso de patrullas policiales que según la policía mataron a cuatro personas e hirieron a 25.
A última hora de la tarde murió una persona y 23 sufrieron heridas al estallar una motocicleta en un mercado de un barrio chiíta bagdadí, donde también varios hombres armados asesinaron a un profesor de bellas artes.
A 40 km al sur de Bagdad, en Latifiya, un policía perdió la vida al estallar un artefacto artesanal. *
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