Niko Schwa
EL AÑO se inició, por parte del gobierno uruguayo, con el restablecimiento de las relaciones diplomáticas Cuba, el 1º de marzo, y culmina el 26 de diciembre con el reconocimiento de la República Arabe Saharaui Democrática (RASD), la única nación árabe de habla hispana. Según el comunicado suscrito en Montevideo por los cancilleres Reinaldo Gargano y Mohamed Salem Uld Salek, ambos países acordaron establecer relaciones diplomáticas de conformidad con la Convención de Viena y los principios y objetivos de la Carta de las Naciones Unidas.
El gobierno de la República Oriental del Uruguay al realizar este reconocimiento pone una vez más en práctica su política de relaciones exteriores de carácter universalista, de paz, seguridad y cooperación con todas las naciones del mundo sin exclusiones, no intervención en los asuntos internos de otras naciones y el respeto a la soberanía nacional", expresa el comunicado de la cancillería.
Este reconocimiento se produce sin perjuicio de mantener las relaciones con el Reino de Marruecos. De hecho, éste ocupa ilegalmente ese territorio con costas sobre el Atlántico y que limita al norte con Marruecos, al oeste con Argelia y Mauritania y al sur con este último.
Para entender la situación actual, hay que remontarse a 30 años atrás, más exactamente al 14 de noviembre de 1975. España, que colonizaba ese territorio de largo tiempo atrás, estaba envuelta en una confusa situación por la sucesión del dictador Franco, que se murió el 20 de noviembre. En Marruecos reinaba Hassan II desde 1961 (ahora sucedido por su hijo Mohammed VI). En esas condiciones, en la fecha señalada España, Marruecos y Mauritania firmaron el ilegítimo acuerdo tripartito de Madrid en virtud del cual el Sahara Occidental pasó a ser colonia de Marruecos y Mauritania. Contrariando la resolución Nº 3548 de Naciones Unidas de 10 de diciembre de 1975, Marruecos y Mauritania se repartieron el país. Contando con el apoyo logístico y militar de Francia, tres mil soldados de Mauritania y diez mil de Marruecos ocuparon el Sahara. Esto originó una larga guerra, en que el Frente Polisario, fundado en 1973 y que había optado por la lucha armada, defendió los derechos soberanos del pueblo saharaui en una auténtica guerra de independencia. En Mauritania, la ocupación del territorio saharauí originó tumultuosas protestas, dada la afinidad entre ambos pueblos, y tras varios cambios de gobierno se firmó la paz con el Frente Polisario en agosto de 1979, reconociendo más tarde a la república saharaui. Poco después se abolió la esclavitud.
Marruecos quedó como única potencia ocupante, lo que se mantiene hasta hoy, conculcando las sucesivas resoluciones de la ONU. Según el organismo internacional, el Sahara Occidental es un territorio pendiente de un referéndum de autodeterminación, que se previó varias veces en los últimos lustros pero nunca se realizó debido a las maniobras interpuestas por Marruecos. Por cierto que según el dictamen del Tribunal Internacional de Justicia, el Sahara Occidental no es marroquí. El pasado 5 de octubre el embajador Kumalo planteó ante el IV Comité de Naciones Unidas, en nombre de Africa del Sur, el ejercicio de la autodeterminación para el pueblo saharaui y recordó la deuda de la comunidad internacional al respecto.
Los militantes de la causa saharaui padecen cárcel, torturas y desapariciones en Marruecos por rechazar la ocupación.
El estado de salud de decenas de activistas de derechos humanos se agrava día tras día en huelgas de hambre en las prisiones, alguna de las cuales duraron 51 días, fueron interrumpidas y a la postre reanudadas porque las autoridades de ocupación incumplieron sus promesas. Sobrevinieron muertes en la cárcel de El Aaiún, capital ocupada de la RASD. En campamentos de refugiados, éstos llevan años soportando el destierro, en espera de la ejecución el plan de paz de la ONU.
A la vez, toda la segunda mitad del año hasta estos días ha estado jalonada de acciones de protesta en varias ciudades como El Aaiún, Assa, Boujdor, Dakhla, Guelmim, Smara. Las intervenciones de los presos ante los tribunales tienen amplia repercusión, así como la exhibición de las fotos de los torturados en prisión.
Estudiantes saharuíes son perseguidos y apaleados en territorio marroquí, como acaba de suceder en Casablanca. La Asociación pro DDHH de España concedió el premio de 2005 al Frente Polisario, que se encuentra rodeado de una amplísima solidaridad mundial. Lahsen Zreiguinat, que estuvo 5 semanas en huelga de hambre en la tristemente famosa Cárcel Negra de El Aaiún, declaró: "Cuando entré, me acordé de las fotos de Abu Ghraib". *
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