THERAN, AFP
Una iraní pidió el divorcio después de ocho años de matrimonio porque su marido no se lava desde hace más de un año.
Mina, de 36 años, explica al juez encargado de asuntos de familia en Teherán que su marido huele tan mal que incluso sus amigos y sus hijos lo detestan.
"Dice que odia el agua y que no quiere volver a tomar una ducha", explica la señora.
Lo curioso es que antes sufría de una fobia contraria: tomaba "al menos tres duchas por día y se lavaba las manos cada cinco minutos", según Mina.
"Yo lo he soportado durante ocho años, y ahora ya no puedo más", asegura. *
Comentarios (beta!)