LA PAZ, AFP
Si por esa razón Estados Unidos retira su asistencia -que este año bordeó los 90 millones de dólares- Bolivia acudirá a otras fuentes como la Unión Europea, China, Japón u otros países dispuestos a dar respaldo sin condicionamientos, según Juan Ramón Quintana, miembro de la comisión de transición del próximo gobierno y experto en temas militares.
Quintana estimó que la fuerza antidroga boliviana (FELCN) "se ha convertido en un apéndice de la DEA (agencia antidrogas) norteamericana con el enorme riesgo que esto implica para la seguridad del Estado"
Añadió que "todos los organismos y capacidades institucionales deben retornar al control gubernamental".
El asesor, un ex militar, anunció también en declaraciones a la prensa local que el futuro gobierno desvinculará a las Fuerzas Armadas de las labores de destrucción de cocales ilegales
El comandante de la Policía, general David Aramayo, afirmó que "la FELCN depende del comando policial" pero que "otro tema es que evidentemente (Estados Unidos) nos da un apoyo importante en cuanto a ciertos requerimientos que se tienen".
Morales planteó recientemente al gobierno de George W. Bush a pactar "una alianza de lucha efectiva contra el narcotráfico" sin la participación de militares y policías y "sin cero coca ni cero cocaleros".
El futuro presidente, que alcanzó el 54% de los sufragios en las elecciones del 18 de diciembre, mantiene una fuerte confrontación en esta materia con Washington.
Morales se propone sustituir una ley antidroga, en vigor desde 1989 con el aval de Estados Unidos, norma que permite el cultivo de hasta 12.000 hectáreas de coca destinada a usos tradicionales en los Yungas, unos valles agrícolas cerca de La Paz.
En el Chapare, los gobiernos del ex presidente Hugo Banzer y su sucesor Jorge Quiroga destruyeron entre 1998 y 2002 unas 60.000 hectáreas de coca.
En la actualidad, el Chapare, desde cuyos sindicatos cocaleros Morales saltó a la vida política, produce actualmente unas 7.000 hectáreas de coca. *
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