BAGDAD, (AFP)
Cerca de 115 iraquíes y cinco soldados estadounidenses murieron este jueves en Irak, la mayoría en atentados suicidas en Kerbala (sur) y Ramadi (oeste), lo que llevó a los dirigentes políticos de Bagdad a denunciar una campaña de terror vinculada con las elecciones.
En la capital iraquí, cinco soldados estadounidenses resultaron asimismo muertos por la explosión de una bomba artesanal al paso de su patrulla, anunció el ejército norteamericano.
En el más mortífero de los ataques, un kamikaze se hizo explotar en un centro de reclutamiento de la policía en Ramadi, un bastión rebelde sunita situado a 110 km al oeste de Bagdad, causando al menos 67 muertos.
"Tenemos cincuenta muertos y 65 heridos", indicó un médico del hospital general de la ciudad, Omar Raui, contactado por teléfono desde Faluya, al oeste de Bagdad.
Un médico del hospital Taamin, Monem Aftane, añadió que en su centro se habían recibido 17 cadáveres y admitido 40 heridos.
"Un kamikaze con una chaqueta repleta de explosivos hizo estallar su carga a las 10H55 locales (07H55 GMT) cerca de una fábrica de cerámica donde estaba instalado el centro de reclutamiento", explicó el ejército estadounidense en un comunicado.
Más de 1.000 candidatos de entre 20 y 35 años de edad esperaban delante del centro poco antes de la explosión, precisó la nota.
Casi simultáneamente se produjo otro atentado suicida en medio de la muchedumbre en Kerbala, a 110 km al sur de Bagdad, cerca del mausoleo del imam Hussein, lugar de peregrinación chiíta.
"Hemos contabilizado por el momento 44 muertos y 52 heridos, pero la cifra podría aumentar porque varios hospitalizados se encuentran en un estado grave", declaró el jefe de la policía de esta ciudad santa chiíta, el coronel Abdel Razzak al Thai.
"Un kamikaze con un cinturón de más de siete kilogramos de explosivos hizo estallar la carga que llevaba cerca de un grupo de peregrinos, a pocos metros de una de las entradas del mausoleo del imam Hussein", aseguró.
Se trata del segundo atentado suicida antichiíta en Irak en dos días, después del cometido el miércoles durante un funeral chiíta en Moqdadiya, al norte de Bagdad, que causó 37 muertos.
En un tercer ataque, perpetrado también este jueves, cuatro policías murieron por disparos cerca de Baaquba, a 60 km al noreste de Bagdad. *
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