BEATRIZ LECUMBERRI, JERUSALEN, AFP
Si no se produce ningún cambio en su estado de salud, "por la mañana comenzará el proceso de disminución de la anestesia administrada al primer ministro y la observación de sus funciones neurológicas", declaró Shlomo Mor Yosef, el director del hospital Hadassa de Jerusalén donde Sharon está internado.
Sólo cuando Sharon emerja de este sueño artificial podrán comprobarse los daños sufridos por el cerebro del primer ministro y las secuelas que podrían acarrear, como por ejemplo una parálisis parcial, trastornos en el habla o en la comprensión y percepción del entorno.
"Es lo que estamos esperando desde el miércoles: saber cómo el cerebro del primer ministro funciona y espero que podamos dar una respuesta el lunes", añadió Mor Yosef.
Ayer por la tarde, el estado de salud del dirigente era "todavía crítico", aunque los resultados de la última tomografía computarizada mostraban una mejoría y las constantes registradas se encontraban estables.
Concretamente, "la presión intracraneal, la tensión arterial y el pulso están dentro de los límites" y el primer ministro no tiene fiebre.
Los médicos saben también que el lado derecho del cerebro de Sharon resultó dañado tras la hemorragia, pero el izquierdo, que en su caso es el dominante, ya que el primer ministro es zurdo, podría estar intacto.
El dirigente fue sumido de forma artificial el jueves en este coma profundo para mantener sus constantes estables y evitar un deterioro de su estado.
Según los neurocirujanos que lo atienden, Ariel Sharon podría sobrevivir pero no será capaz de seguir siendo jefe de gobierno después de la grave hemorragia cerebral sufrida.
"Sharon tiene posibilidades de sobrevivir pero no podrá seguir siendo primer ministro aunque conserve el entendimiento y la capacidad de hablar", declaró a la prensa el neurocirujano argentino José Cohen.
Para el también neurocirujano argentino Félix Umansky, que ha operado a Sharon en tres ocasiones desde el miércoles, existen razones para creer en una recuperación del primer ministro, aunque "probablemente no sea al 100%".
"No puedo decir si se va a recuperar al 100%. Probablemente no, pero si mejora lo suficiente como para volver con los suyos y desenvolverse en el medio político aunque tenga un trastorno neurológico local o una debilidad, será para nosotros una gran satisfacción", declaró.
Otro médico del hospital Hadassa de Jerusalén, donde el primer ministro se encuentra internado, confirmó que "es más que probable que Sharon no pueda seguir siendo primer ministro".
"Sin duda lo reanimaremos, será consciente de lo que ocurre a su alrededor pero no podrá volver a ejercer sus funciones", añadió, pidiendo permanecer en el anonimato.
Mientras el primer ministro lucha por vivir, la vida política israelí continúa y poco a poco los ciudadanos se hacen a la idea de que la era Sharon ha terminado.
Ayer, el jefe de gobierno israelí en funciones, Ehud Olmert, presidió por primera vez la sesión semanal del gabinete del Ejecutivo.
"La democracia en Israel es fuerte y sus instituciones funcionan seriamente y como es debido", declaró Olmert, al lado de una silla vacía que debería haber sido ocupada por Sharon.
Horas después, el ex primer ministro Shimon Peres aclaró que mantenía su intención de presentarse en la lista del partido Kadima (centro), creado por Sharon en noviembre, en los próximos comicios legislativos anticipados del 28 de marzo.
El ex líder laborista también confirmó a la televisión que Ehud Olmert encabezará la lista electoral de esta formación.
Por último, la desaparición de Sharon de la vida política coincide con un momento de particular caos en los territorios palestinos, donde se preparan elecciones legislativas para el 25 de enero.
Desde Ramala (Cisjordania), el primer ministro palestino Ahmed Qurei deseó ayer a Sharon una "rápida recuperación" y confió en que su enfermedad no tenga repercusiones negativas en el proceso de paz al que "aspiran los dos pueblos". *
Comentarios (beta!)