ANKARA, AFP
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha enviado un equipo de expertos a la región más afectada para examinar las medidas que están siendo aplicadas y el riesgo de transmisión del virus entre los seres humanos.
En total, nueve personas han sido infectadas con el virus H5N1, muy peligroso para el ser humano, en Turquía, de las que dos ya fallecieron de esta enfermedad la semana pasada en el este, cerca de la frontera iraní.
Tres de las cinco personas que han contraído el virus H5N1 están siendo atendidas en Ankara y las otros dos en la ciudad de Van, en el este del país, declaró Turan Buzgan, un responsable del ministerio de Salud.
Las cinco personas formaban parte de un grupo de 28 cuyas muestras han sido analizadas en Ankara. El gobernador de Ankara, Kemal Onal, ha declarado que los tres pacientes tratados en la capital eran dos niños y un adulto. Los dos niños son oriundos de la ciudad de Beypazari, 100 km al noroeste de la capital, donde la semana pasada aparecieron dos patos salvajes muertos.
Los niños tocaron los guantes que había utilizado su padre para entregar las aves a las autoridades, afirmaron fuentes médicas.
Según Buzgan, los dos pacientes de Van son una niña de 9 años y un niño de 3, ambos nativos de Dogubeyazit, cerca de la frontera iraní. En esa misma localidad ya fallecieron tres niños de una misma familia, de los cuales dos dieron positivo a la gripe aviaria mientras que las muestras del tercero no han sido concluyentes.
Los únicos casos mortales para el hombre han sido registrados por el momento en el extremo oriental de Turquía, pero las últimas aves infectadas han aparecido más al oeste.
El virus ha sido identificado ayer en pollos muertos en Estambul, lo que confirma que el virus se desplaza, anunció una fuente oficial. Las pruebas realizadas a pollos muertos en dos aldeas de la provincia de Zonguldak, a orillas del Mar Negro y a unos 1.200 km al oeste de las regiones más afectadas, dieron positivo a la presencia del virus, declaró el gobernador de Zonguldak, Yavuz Erkmen.
"Ninguna persona ha sido infectada" por la enfermedad, añadió. Gokhan Sozer, gobernador de la provincia de Yozgat, a unos 200 km al este de Ankara, ha anunciado que se había detectado el virus en un pueblo y había posibilidades de infección en otras tres localidades.
En Telceker, muy cerca de Irán, algunas personas fueron vistas arrojando pollos muertos a los ríos o enterrándolos en bolsas de plástico. "A veces los perros los desentierran y los cuervos se los comen", declaró a la AFP Murat Ozer, de 12 años.
Su vecino Gogey, que metió a su último pollo en una bolsa de plástico y lo enterró en un pozo, se ha quejado de falta de asistencia veterinaria.
Varios periódicos publican fotografías de niños que lanzan al aire pollos muertos o los limpian sin guantes en los mercados avícolas, pese a estar prohibido.
El empeoramiento de la situación en Turquía preocupa a otros países, en particular a sus vecinos.
El ministro de Agricultura rumano, Gheorghe Flutur, ha pedido a la población que mantenga la calma y ha convocado una reunión de emergencia.
En Irán, el ministerio de Salud ha pedido a la población que evite los viajes a Turquía y otro tanto han hecho las autoridades rusas.
Por su parte, la OMS ha pedido a Rusia su colaboración con el envío de expertos pero ha tratado de apaciguar los ánimos.
"El peligro potencial para el hombre no ha cambiado" y no existen nuevos índices de que el virus pueda ser transmitido entre los humanos, dijo el coordinador de su programa mundial de lucha contra la gripe, el alemán Klaus Stohr. *
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