JERUSALEN, AFP, ANSA
"Hemos visto durante las estimulaciones del dolor que el primer ministro movía ligeramente su brazo derecho y su pie derecho", declaró el director del hospital Hadassa, Shlomo Mor Yosef, explicando que los movimientos eran "más significativos" a medida que la anestesia disminuía durante el día.
Según el neurocirujano argentino Félix Umansky, que dirige el equipo que atiende al jefe de gobierno, estos movimientos "fueron una clara reacción al dolor y no un acto reflejo", lo cual aumenta el "optimismo" de los expertos que lo tratan.
"A medida que crecían las estimulaciones de dolor subió la presión arterial, lo cual es también un signo positivo. Pero su estado continúa siendo grave", matizó Mor Yosef.
Según Umansky, es imposible por ahora determinar los daños sufridos por el cerebro de Ariel Sharon, de 77 años, que continúa en un coma artificial, aunque menos profundo que el de los días anteriores.
"Es demasiado pronto para hablar de facultades cognitivas (...) Llevará varios días", declaró el experto, que ha operado a Sharon en tres ocasiones desde que sufrió una grave hemorragia cerebral el miércoles por la noche.
Las secuelas potenciales de esta hemorragia cerebral mantienen en vilo al país y provocan todo tipo de hipótesis como por ejemplo una parálisis parcial o una dificultad para expresarse o entender lo que ocurre a su alrededor.
Por la mañana, el jefe de gobierno comenzó a respirar por sí mismo, aunque seguía conectado a un respirador, lo cual fue el primer signo alentador para los médicos de que existía algún tipo de actividad en su cerebro.
"Hemos visto dos signos positivos en el funcionamiento del cerebro, primero la respiración espontánea y después los movimientos de su brazo y pierna", añadió Mor Yosef.
Umansky explicó además que el primer ministro no abrió los ojos hasta el momento y matizó que el proceso de reanimación durará "varios días".
"Sólo afirmaré que está fuera de peligro cuando lo vea sentado en su cama y hablándonos", aseguró.
Por ahora, los médicos del hospital Hadassa de Jerusalén donde está internado saben que el lado derecho del cerebro de Sharon resultó dañado de alguna forma tras la hemorragia, pero el izquierdo, el dominante, sobre todo en el caso de los zurdos como el primer ministro, podría estar intacto.
El hemisferio derecho del cerebro controla el lado izquierdo del cuerpo y además es responsable, entre otros, de la expresión de las emociones y el reconocimiento de los seres queridos, los sueños o la relación espacial.
En cualquiera de los casos, el retorno de Sharon a su cargo, que ocupa desde 2001, parece imposible para los médicos ya que aunque el primer ministro pueda seguir hablando y entendiendo qué pasa a su alrededor, su capacidad de reflexión y de sacar conclusiones se verá sin duda afectada.
Para declaró recientemente Umansky, existen razones para creer en una recuperación del primer ministro, aunque "probablemente no sea al cien por ciento".
Mientras tanto, la vida política israelí continúa sin quitar ojo a lo que ocurre en el hospital Hadassa pero muestra la serenidad necesaria para entender que la era Sharon ha llegado a su fin.
A ojos de todos, el jefe de gobierno israelí en funciones, Ehud Olmert, será el nuevo líder del partido Kadima (centro), creado por el primer ministro en noviembre con vistas a las elecciones legislativas anticipadas del 28 de marzo.
Olmert será acompañado en la cabeza de la formación por el ex primer ministro Shimon Peres, laborista histórico que se unió a Sharon en la aventura de Kadima con el deseo de impulsar un proceso de paz con los palestinos.
Según un sondeo, esta formación sigue siendo la favorita para estas elecciones, en las que conseguiría 37 escaños sobre 120 de la Knesset. *
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