MANAGUA, AFP
El ex guerrillero Daniel Ortega, que se perfila como el nuevo presidente de Nicaragua, está más próximo a su amigo venezolano Hugo Chávez que del brasileño Luiz Inácio Lula da Silva pese a que, como éste, preconiza la convivencia con el sector empresarial, coincidieron los analistas.
"Es un partido de la izquierda populista", aseguró a la AFP el ex embajador de Nicaragua ante Naciones Unidas, Carlos Tunermann, quien sin embargo ve que "en ciertas cosas" se acerca a Lula, como la búsqueda de convivencia con el sector empresarial".
El pasado día 1, en vísperas de la cita electoral del domingo, Ortega firmó con la Cámara de Comercio de Nicaragua un acuerdo básico de gobernabilidad y desarrollo económico, en el que se comprometió a respetar la libertad de empresa, la propiedad privada, el libre mercado, a promover las inversiones extranjeras y las inversiones locales.
También promoverá la generación de empleo y dará las garantías institucionales necesarias para que Nicaragua tenga seguridad jurídica y seguridad empresarial.
"Hay un contexto distinto que lo obligará a actuar de manera diferente" a lo que pudo haber hecho durante su primera época en el poder 1979-90, dice Tunermann, quien espera que Estados Unidos le dé por lo menos "el beneficio de inventario", después de la campaña que ha realizado el gobierno de George W. Bush para impedir su victoria. Los analistas se preguntan cómo va cumplir algunas de las promesas electorales, como la eliminación de la pobreza, en un país donde más del 70% de la población es pobre, según informes independientes, o la reducción del alto desempleo y el subempleo que afecta al 54% de las personas en edad de trabajar.
"Los políticos que buscan el poder son como los enamorados: lo prometen todo", denuncia el ex canciller Alvarez, quien recuerda el viejo dicho nicaragüense "firmar me harás pero cumplir jamás". *
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