BOGOR, INDONESIA, AFP
El mandatario emprendió rumbo a Hawai antes de volver a Washington, tras una semana de gira por Asia que le llevó a Singapur y después a Vietnam, donde participó en la cumbre anual del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC).
Bush llegó el lunes a bordo del Air Force One a un aeropuerto militar de Yakarta, donde fue trasladado en helicóptero a la ciudad de Bogor, a unos 60 km de la capital.
Su homólogo indonesio, Susilo Bambang Yudhoyono, acogió al presidente en el palacio presidencial situado en el corazón del jardín botánico de Bogor, antaño una residencia de veraneo para los antiguos colonos holandeses, y protegido con altas medidas de seguridad.
Mantenidos a distancia por la policía, miles de musulmanes llegados del centro y el oeste de Java se congregaron para denunciar la política internacional de Bush, a quien acusaron de "criminal de guerra". Según los organizadores, unas 30.000 personas se manifestaron contra el presidente de Estados Unidos.
"Condenamos la visita de Bush, puesto que consideramos que este invitado ha hecho derramar sangre musulmana", opinó Ddang Ruchnyana, miembro local del Partido de la Justicia y la Prosperidad (PKS), una formación islámica tradicionalista.
El centro de Bogor, donde se prohibió la circulación de automóviles, quedó desierto. Los comercios y las escuelas permanecieron cerrados. La policía y el ejército indonesios instalaron cordones policiales en las calles, mientras que todos los trenes se detuvieron antes de llegar a Bogor y la terminal de autobuses dejó de operar.
George W. Bush consideró que estas protestas ilustran un buen funcionamiento democrático.
"Aplaudo una sociedad donde la gente es libre de expresar su opinión", declaró.
"Hay que alabar el hecho de que Indonesia y su sociedad puedan manifestarse y decir lo que piensan. Y no es la primera vez que la población expresa su opinión sobre mi política", agregó Bush.
"Esto es lo que pasa cuando se toman decisiones difíciles", defendió. En los últimos días, se llevaron a cabo numerosas manifestaciones en Indonesia para exigir la anulación de la visita de Bush.
La ciudad de Bogor fue elegida, según un funcionario estadounidense, "para minimizar todos los elementos negativos vinculados a la seguridad".
Según los analistas, pasando unas horas en el mayor país musulmán del mundo, George W. Bush quiere mejorar su imagen, afectada a nivel internacional.
Para Estados Unidos, el archipiélago indonesio y sus 220 millones de habitantes, el 88% de los cuales son musulmanes, presenta varias ventajas: es una joven democracia donde se practica un islam moderado, y los peligros como el fundamentalismo y el terrorismo son, por el momento, relativamente controlados.
Por su parte, las autoridades locales consideran que Estados Unidos podría ayudar a Indonesia a llegar a un nivel que corresponda mejor con su importancia demográfica y favorecer su despegue económico. *
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