BAGDAD, AFP
El récord anterior remonta a julio, cuando fueron asesinadas 3.590 personas, añade el informe, según el cual la principal causa de estas muertes es la violencia confesional que hace estragos en el país.
Este número de víctimas, con un promedio de 119 muertos por día en el país, deja patente la incapacidad de las autoridades y de las fuerzas de seguridad iraquíes o estadounidenses para frenar la violencia.
En setiembre perdieron la vida 3.345 civiles.
Por lo tanto, 7.054 personas resultaron muertas en octubre y setiembre, según estas cifras basadas en datos obtenidos en los hospitales y en los institutos forenses de este país, lo que significa que se incluyen las decenas de cadáveres que la policía halla a diario.
"Decenas de cuerpos de personas con signos aparentes de haber sido ejecutadas, maniatadas, con los ojos vendados y con señales de haber sido torturadas siguen apareciendo en diferentes zonas de Bagdad", recalca el informe.
"Los testigos cuentan que los actores de estos actos violentos visten uniformes de milicias, de la policía o del ejército", agrega.
Irak y en particular su capital afrontan una ola de violencia confesional que arrancó después de que en febrero fuese dinamitado un mausoleo chiita de Samara, al norte de Bagdad. Desde entonces ya dejó miles de víctimas mortales.
Según el informe de la ONU, 351 mujeres y 110 niños figuran entre los muertos de setiembre y octubre.
"La población civil sigue siendo víctima de actos terroristas, de artefactos explosivos, de disparos, de abusos policiales y de secuestros, y con frecuencia se encuentra en medio de tiroteos entre la policía y los insurgentes", añade el informe.
La violencia confesional es la principal causa que ha llevado a esta situación, asegura el texto.
Frente a las criticas que se abaten sobre el ejecutivo, las autoridades empezaron a destituir a 3.000 funcionarios del ministerio del Interior acusados de despotismo y de corrupción, sostiene el informe.
En el texto se destaca un aumento de los ataques contra los medios de comunicación que se saldaron con 18 muertos durante los dos últimos meses.
El primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, se reunirá con el presidente estadounidense, George W. Bush, a fines de noviembre en Jordania, tras lanzar una ofensiva diplomática frente a Irán y Siria para frenar la violencia *
Comentarios (beta!)