Luis Gerez, testigo de violaciones a los derechos humanos durante la dictadura militar en Argentina (1976-83), quien estuvo dos días secuestrado la semana pasada, dijo ayer a la prensa que podría reconocer la voz de uno de sus captores.
La justicia argentina avanzó, al determinar el lugar donde estuvo prisionero durante su secuestro, dijo Facundo Flores, uno de los fiscales de la causa.
Según Flores, "se va teniendo una idea un poquito más certera del lugar donde podría haber estado" cautivo Luis Gerez, un albañil y militante progubernamental de 51 años.
El secuestro de Gerez fue atribuido por el gobierno a la extorsión de sectores que pretenden impedir los juicios a militares y policías de la dictadura.
El fiscal dijo que, de acuerdo a lo que se pudo reconstruir a través del testimonio de Gerez, el hombre estuvo cautivo "en una especie de galpón con puerta y ventana, donde no vivía gente".
El relato de la víctima "permitió hacer una proyección del exterior (del sitio) y realizar rastrillajes con 4.000 efectivos en un radio más amplio que el del partido (bonaerense) de Escobar (periferia norte), sin salir de la provincia de Buenos Aires".
Gerez fue secuestrado la noche del miércoles en Escobar y liberado dos días más tarde en una localidad cercana, una hora después de un duro discurso del presidente Néstor Kirchner, en el que acusó a fuerzas parapoliciales y paramilitares de perpetrar el secuestro.
Con su testimonio, Gerez frenó en mayo pasado el ingreso al Congreso como diputado electo del derechista ex subcomisario Luis Patti y ex alcalde de Escobar, a quien acusó de haberlo torturado en una comisaría en la década de 1970.
El fiscal reconoció que de la investigación no surge cuántos grupos actuaron en el hecho ni cómo estaban conformados y reveló que se tomaron 120 testimonios sin que permitieran avanzar en la causa. "Se va avanzando poco a poco", admitió el fiscal. *
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