Los secuestradores del fotógrafo peruano Jaime Rázuri, de 50 años, no habían trasmitido hasta la tarde de ayer ningún mensaje, reivindicación ni la menor información sobre la identidad ni los motivos de los secuestradores, así como sobre el paradero del secuestrado.
"Por el momento, cuatro días después del secuestro, no tenemos ninguna información sobre el lugar donde está retenido ni el estado de salud de Jaime", afirmó François Campredon, director regional de la AFP para la región de Oriente Medio.
"La dirección de la AFP aprecia todos los esfuerzos de la Autoridad Palestina, la presidencia y el gobierno, para liberar a Jaime, en condiciones particularmente difíciles", añadió.
Un centenar de periodistas palestinos se manifestó ayer en el centro de Gaza para exigir la liberación del fotógrafo, secuestrado el lunes por cuatro desconocidos armados cuando regresaba a la oficina de la AFP en la ciudad tras haber realizado un reportaje fotográfico. Estaba en compañía de un intérprete y de un chofer.
La organización de defensa de la libertad de prensa, Reporteros Sin Fronteras (RSF), convocó una manifestación de periodistas el viernes en París en solidaridad con el fotógrafo secuestrado.
Entre tanto, familiares de Rázuri respaldados por los gremios periodísticos peruanos convocaron una concentración, el viernes ante la sede de la delegación palestina en Lima, para exigir pacíficamente su rápida liberación.
La Asociación de la Prensa Extranjera en Venezuela (Apex), por su parte, se unió ayer a los pedidos internacionales en favor de la liberación de Rázuri. El secuestro del periodista gráfico, al despuntar 2007, "es un negro presagio para nuestra actividad; para el derecho de los pueblos a ser debidamente informados; para los trabajadores de la prensa, y para el respeto por la integridad, libertad y vida de la persona humana", indicó Apex en un comunicado. La Apex reseña que "2006 ya fue un año duro para el ejercicio del periodismo profesional en el mundo, con crímenes que causaron la muerte de más de 80 profesionales, un buen número de ellos de agencias de noticias, más de 50 secuestrados, 870 detenidos y, en las calles, centenares de agresiones, heridas y amenazas sobre los trabajadores de prensa, radio y televisión".
Los periodistas solicitaron "respetuosamente al gobierno y al resto de los poderes públicos de Venezuela, así como a los de América Latina y el Caribe, que sumen su voz a las que en el mundo demandan la liberación del colega y compatriota latinoamericano Jaime Rázuri". *
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